Teatro Juárez



Los orígenes del teatro en Monterrey, se remontan a la primera mitad del siglo XIX, cuando diversas compañías de teatro, un ejemplo de esto es el Teatro Juárez, que  llegaban a la ciudad para ofrecer su espectáculo, en el patio del entonces Seminario o en el salón de actos del Palacio del Gobierno.

Con el tiempo se planeó dotar a la ciudad de un espacio construido especialmente para la representación de obras teatrales extranjeras y nacionales. Este objetivo se concretó con la construcción del teatro Lírico, promovido por una Sociedad Anónima, el cual fue inaugurado en el gobierno de Santiago Vidaurri en el año de 1857; acogió con entusiasmo a las compañías de ópera, opereta, drama y zarzuela durante casi más de cuarenta años,  hasta el año de 1896, cuando un incendio acabo con el edificio.

Para llenar el vacío provocado por la ausencia de un centro teatral, los señores Juan Chapa Gómez y Miguel Quiroga, iniciaron la construcción de un nuevo teatro. De esta manera se edificó el Teatro Juárez en Monterrey, ubicado sobre las calles de Allende y Escobedo, el cual abrió sus puertas al público regiomontano el 15 de septiembre de 1898 con la ópera La Traviata, interpretada por el tenor José Vigil y Robles y la soprano Soledad Goizueta. Esta obra tuvo una escasa concurrencia, debido a que entre la población, se rumoró la versión de que el edificio estaba mal construido, mensaje alimentado aún más, con la caída de una pared en la parte posterior del edificio, días previos a la inauguración.

Sin embargo la confianza entre el público fue recuperada con la celebración de la ceremonia de Independencia de México, realizada en el mismo recinto. Esta vez con gran concurrencia, la compañía de Augusto Moteloé montó la obra Robo en despoblado, y en la noche actuó  la Cía Opera de Soledad Goyzueta. En este teatro Monterrey  disfrutó de importantes obras y artistas destacados, entre los que se pueden mencionar: Esperanza Iris, Prudencia Grifell, María del Carmen Martínez, Matilde Cires Sánchez,  Joaquín Coss, Ricardo Mutio, Paco Martínez, Felipe Montoya de Alarcón, Domingo Soler (padre), Jesús Ojeda y otros. Entre las operetas se cuentan: La Divorciada, La casta Susana, La Viuda Alegre, El Encanto de un Vals, Las Campanas de Carrión, La Duquesa de Ball Tabarín, El Duó de la Africana, Lohegrin, El Puñao de Rosas, El Pobre Balbuena, Musas Latinas y más.

También te puede interesar: El Mercado Juárez.

El Teatro Juárez, edificado en su mayor parte de madera y decorado con ricas ornamentaciones, tenía la singularidad de que las butacas podían ser retiradas para efectuar dentro del local eventos sociales, como el banquete ofrecido en honor al general Porfirio Díaz el 20 de diciembre de 1898.  Este recinto apenas duró diez años, pues en marzo de 1909 fue consumido por un incendio, que se dice, era visible desde la Plaza de la Purísima.

Ante este incidente los señores Quiroga y Chapa Gómez, construyeron con la ayuda del gobierno de Bernardo Reyes, un nuevo teatro en el mismo lugar donde se encontraba el Juárez, titulándolo Teatro Independencia, y fue escenario de importantes obras artísticas. En 1937 fue remodelado y cambió su nombre por el de Teatro Rex, el cual desapareció con las obras de la Macroplaza, realizadas en los años ochentas con el gobernador Alfonso Martínez Domínguez.

Con información de DiarioCultura.mx