Unión Europea

Nuevo TLC con la Unión Europea es esencial para México

Las circunstancias actuales sólo hacen que un nuevo tratado comercial con la Unión Europea sea aún más necesario, de acuerdo con el subsecretario mexicano de Comercio Exterior, Juan Carlos Baker. 

Un nuevo tratado de libre comercio con la Unión Europea es primordial para el país y ambas partes pretenden sellar un acuerdo este año, dijo el subsecretario de Economía de México.

México y el bloque de 28 naciones están llevando a cabo una tercera ronda de negociaciones esta semana para mejorar un acuerdo existente que data del 2000 y que básicamente reduce los aranceles sobre los bienes industriales.

“Es primordial. Ahora no hay otro tema, ninguna otra negociación en la agenda comercial de México es como ésta”, dijo la noche del lunes a Reuters en Bruselas Juan Carlos Baker, subsecretario de Comercio Exterior.

Las dos partes acordaron en 2015 renovar sus relaciones comerciales y celebraron dos rondas de conversaciones el año pasado. La elección del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha reforzado la necesidad de México de reducir su dependencia de las importaciones y exportaciones con su vecino del norte.

Trump se comprometió a renegociar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) que se alcanzó hace 23 años, por lo que los mexicanos enfrentan la posibilidad de unos mayores aranceles a las importaciones desde Estados Unidos.

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“Las circunstancias actuales supongo que sólo lo hacen aún más necesario”, dijo Baker sobre un acuerdo con la UE, agregando que hay razones para pensar que un acuerdo podría ser alcanzado este año. En momentos en que las negociaciones comerciales entre la Unión

Europea y Estados Unidos están congeladas, el bloque de 28 países ha centrado su atención en cerrar acuerdos con otros tres socios: Japón, el Mercosur y México.

Bruselas está particularmente interesado en lograr éxitos en materia comercial para mostrar que está intentando aplacar el impacto de la salida de Reino Unido del bloque y demostrar que es un paladín del libre comercio para contrarrestar la postura proteccionista de Trump.

Con información de El Financiero.

Unión Europea a la espera de Londres para negociar su salida

Bruselas. La Unión Europea (UE) reiteró su negativa a negociar con Reino Unido los términos de su separación antes de la notificación oficial de la decisión británica, prometida por la primera ministra, Theresa May, hasta marzo de 2017.

El mensaje fue transmitido directamente a May por el presidente de la Comisión Europea (CE), Jean-Claude Juncker, en una conversación telefónica, el domingo, según explicó este día su portavoz, Margaritis Schinas.

Juncker tiene previsto reunirse en privado con May al margen de la próxima cumbre de jefes de Estado y de gobierno de la UE que se celebrará los días 20 y 21 de este mes en Bruselas. No obstante, el vocero descartó la posibilidad de que ambos traten de los “trabajos preparatorios” para el inicio del divorcio.

“Trabajaremos constructivamente sobre la base de una notificación, no de una declaración. Mientras esa notificación no llegue, no podremos hacer nada”, reiteró el vocero.

Tras la notificación oficial, las dos partes tendrán un plazo de dos años para concluir las negociaciones que sentarán la base para la futura relación entre la UE y Reino Unido.

Con información Notimex

Reino Unido iniciará proceso de ruptura con la UE antes de marzo 2017

Londres. La primera ministra del Reino Unido, Theresa May, anunció hoy que invocará el artículo 50 del Tratado de Lisboa antes de marzo de 2017, para iniciar las negociaciones para la salida de la Unión Europea (UE), que tomaría un plazo de dos años.

“No habrá más retrasos innecesarios para invocar el Artículo 50. Lo vamos a invocar cuando estemos listo y vamos a estar listos pronto. Vamos a invocar el Artículo 50 a más tardar a finales de marzo del próximo año”, precisó.

El esperado anuncio fue recibido con una ovación durante la Conferencia del Partido Conservador en la ciudad inglesa de Birmingham, donde May se presentó por primera vez desde que fue electa el pasado julio.

A 100 días del referéndum en el que el 52 por ciento del electorado británico votó en favor de abandonar la UE, la primera ministra anunció a sus simpatizantes que revocará la Ley de las Comunidades Europeas de 1972.

May explicó que pondrá a disposición del parlamento británico la “Gran Ley de Revocación” para dejar de cumplir con la legislación europea a la que el Reino Unido ha estado sujeto desde que ingresó al bloque de naciones hace 44 años.

“Esta legislación histórica que será incluida en la primavera del próximo año significa que la ley de 1972, ya no aplicará a partir del día que el Reino Unido abandone formalmente la Unión Europea”, señaló May.

El proceso de salida puede tomar dos años a partir de que el gobierno británico informe formalmente a Bruselas -ciudad sede del poder Ejecutivo comunitario, la Comunidad Europea- sobre el resultado del referéndum del pasado 23 de junio.

En su mensaje de 20 minutos, May aseguró que la consulta fue “legítima” y el clamor más grande para un cambio en el Reino Unido.

“Vamos a ser una nación completamente soberana e independiente. Una nación que ya no será parte de una unión política con instituciones supranacionales que pueden invalidar parlamentos nacionales y tribunales.”

Mencionó que Gran Bretaña quiere retomar su capacidad de tomar decisiones sobre el número de inmigrantes que llegan a las islas británicas y aclaró que no será como el modelo de Suecia o Noruega.

“Vamos a decidir cómo controlamos la migración y cómo nos autorregulamos, pero vamos a buscar el mejor acuerdo posible mientras negociamos un nuevo tratado con la UE”, externó.

May recibió una de las ovaciones más largas cuando advirtió que no permitirá que “nacionalistas que causan divisiones” -en clara referencia a Escocia- traten de impedir la salida del Reino Unido de la Unión Europea.

“El resultado del referéndum fue claro y legítimo”, aseguró la política y reiteró que “Brexit significa Brexit” y lo llevará con éxito hasta las últimas consecuencias.

Con información de Notimex

El ‘Brexit’ fuerza a EE UU a buscar otros aliados especiales en Europa

Con la salida británica de la Unión, Washington pierde al mejor defensor de sus intereses en los pasillos comunitarios en asuntos de economía, seguridad y espionaje.

A seis meses de que acabe su presidencia, Europa irrumpe de nuevo como un foco de preocupación para Barack Obama. La decisión, tomada por los británicos en referéndum, de que Reino Unido abandone la Unión Europea altera la relación entre EE UU y el continente. Con la salida británica de la Unión, Washington pierde al mejor defensor de sus intereses en los pasillos comunitarios en asuntos de economía, seguridad y espionaje. Obama insiste en que la denominada “relación especial” con Londres perdurará, pero el Brexit le fuerza a estrechar los lazos con otros países europeos para tratar de retener la influencia estadounidense. Alemania y Francia parten como favoritos para reemplazar a Reino Unido como interlocutor preferido. El presidente viaja los próximos días a Polonia y España en una gira marcada por la votación británica.

El viraje a Asia era uno de los principales objetivos en política exterior de Obama. En su primer mandato, la crisis económica europea y las protestas de laPrimavera Árabe lo dificultaron. En el segundo, la amenaza del terrorismo yihadista le ha llevado a involucrar más a EE UU militarmente en Oriente Próximo. Ahora, se espera que el Brexit llevará al presidente a prestar mucha más atención a Europa. También a su sucesor en la Casa Blanca a partir de enero: la demócrata Hillary Clinton, que propone una política exterior continuista, o el republicano Donald Trump, que aplaude el resultado de la consulta británicay defiende un mayor aislacionismo de Washington.

Fiona Hill, una inglesa que lleva 27 años en EE UU, es una de las mayores especialistas en Washington de las relaciones transatlánticas. Hill, directora del Centro de EE UU y Europa del laboratorio de ideas Brookings Institution, sostiene que “es un golpe enorme” para EE UU y Europa. Y añade: “Sin duda, el Reino Unido era visto para EE UU como una especie de ancla en la relación por la perspectiva común en un amplio abanico de asuntos políticos, económicos y de seguridad”.

Reino Unido es un engranaje clave de la arquitectura institucional creada por EE UU y Europa tras la Segunda Guerra Mundial. Raramente hay una iniciativa global de Washington a la que Londres no sea el primero en sumarse. La salida británica de la UE no tiene por qué cambiar esa arquitectura, pero sí puede condicionar las relaciones transatlánticas en un momento de enormes desafíos, como la respuesta de la OTAN ante las ansias expansionistas rusas, las negociaciones para acordar un tratado de libre comercio entre EE UU y la UE, o la cooperación ante la amenaza yihadista.

El Gobierno Obama ha reconocido que no se esperaba la victoria de la salida de la UE en el referéndum del pasado 23 de junio. El presidente había hecho campaña a favor de la permanencia. Su reacción ha combinado las llamadas a la calma con el realismo. Ha pedido a Europa y a Reino Unido que negocien una transición ordenada. Ha subrayado que la estrecha relación entre EE UU y su antigua metrópolis no cambiará gracias a los lazos culturales y económicos, y a la cooperación en asuntos mundiales como miembros de la OTAN y del Consejo de Seguridad de la ONU. Pero ha admitido que la incertidumbre generada por el Brexit inquieta a la primera potencia mundial: “Estamos preocupados de que su ausencia de la Unión Europea y las potenciales alteraciones dentro de Europa nos dificulten solucionar algunos de los otros desafíos”.

Hill, de Brookings, recomienda a Washington que diversifique sus alianzas en el Viejo Continente. Opina que, de un lado, debe ayudar a la UE y Reino Unido a tender puentes. Y del otro, profundizar en las relaciones con Alemania y Francia, sus otros dos interlocutores clave, pero también con otras potencias regionales, como España e Italia.

La experta ve difícil que Washington encuentre a corto plazo un socio de la altura de Londres en materia de espionaje. Reino Unido es uno de los cuatro países anglosajones con los que EE UU tiene la alianza Cinco Ojos por la que comparten información confidencial. Tras la polémica en 2013 por el espionaje a la canciller alemana, Angela Merkel, destapado por el exanalista de la NSA Edward Snowden, EE UU ofreció a Alemania aumentar la cooperación en inteligencia pero la respuesta fue cauta. Berlín es, además, más reticente a involucrarse en aventuras militares que Londres o París.

El español Carles Castelló-Catchot, jefe de gabinete del Centro Brent Scowcroft del Atlantic Council, un think tank en Washington, cree que, ante la ausencia británica, Alemania y Francia se convertirán en los enlaces de EE UU con la UE, afianzado la creciente cercanía establecida en los últimos años. “No veo a las potencias secundarias. España tiene suficiente trabajo a nivel interior, Italia aún está saliendo de la crisis política y económica, los países del Este ya tienen suficiente con Rusia y los países nórdicos están menos involucrados”, dice.

Obama no ha dudado en los últimos años de que en los grandes temas europeos el teléfono al que llamar era el de Merkel. Alemania se ha convertido en un interlocutor prioritario en la gestión de las crisis griega y ucrania, y las reformas europeas. Y Francia se ha afianzado como aliado clave en la lucha antiterrorista.

La incógnita es si Washington lograría influir en Berlín y París tanto como en Londres, con el que tiene una visión más parecida en liberalismo económico e intervencionismo militar. Otra duda es cómo evolucionaría la relación con Londres una vez completada su salida de la UE. “Es evidente que dejarán de ser socios prioritarios en temas de la Unión. Quieras o no si en uno, dos o cinco años con quien estás hablando más es con los alemanes y los franceses, porque realmente son los que te pueden ayudar en temas de seguridad internacional e integración económica, hay una cosa que se pierden que son las relaciones humanas, los contactos diplomáticos”, dice Castelló-Catchot. “Si el Brexit se produce, se erosiona un poco esta relación especial porque deja de tener un sentido instrumental. Ya veremos si los vínculos históricos o de seguridad bastan para mantenerla”.

Con información e imágenes de El País

Los jóvenes británicos se indignan ahora, pero estaban distraídos

Los jóvenes británicos acusan a los mayores de haber traicionado su futuro. Su franja de edad apoyó masivamente seguir en la UE pero la mayoría no acudió a votar.

El referéndum del Brexit cayó la semana pasada en pleno festival de Glastonbury, el más famoso y legendario evento rock del Reino Unido, que comenzó el día anterior. Acudieron 180.000 personas, la inmensa mayoría jóvenes británicos, con muchas banderas de la UE, que el viernes se despertaron resacosos e incrédulos en sus tiendas de campaña con el resultado de la votación. Un 75% de los votantes entre 18 y 24 años apoyó el Remain, quedarse en la UE, según el sondeo YouGov, exactamente lo contrario que los más mayores. Ese estudio incluso añadió de forma un tanto dramática que para esa franja de edad la esperanza de vida es de 69 años y deberán cargar con las consecuencias hasta entonces.

Se ha extendido la idea de que padres y abuelos han traicionado a sus hijos y nietos, en una visible fractura generacional. Desde el escenario del festival varios artistas hicieron proclamas indignadas. “¡Lo que siento, y mucha gente de mi edad siente, es que hay un sentimiento de falta de amor entre la generación más vieja que ha votado por un futuro que nosotros no queremos!”, clamó entre tacos Matt Healy, 27 años, del grupo The 1975. Cantantes carismáticos como Thom Yorke, de Radiohead, o Jarvis Cocker, de Pulp, también hicieron discursos consternados, y P.J.Harvey leyó un poema titulado “Ningún hombre es una isla”. De forma más práctica, el líder laborista, Jeremy Corbyn, que tenía previsto intervenir desde un escenario del festival, al final suspendió el acto.

“Sí, es triste ver cómo a los más mayores no les importa que ahora nosotros no podamos viajar ni trabajar en el resto de Europa, han decidido por nosotros, es frustrante”, opinaba ayer en Oxford Street, una de las avenidas del centro de Londres, Fiona Reynolds, de 21 años, estudiante de arte. Una de las ideas clave del referéndum es que los viejos han arruinado el futuro de los jóvenes, pero quizá ellos mismos han contribuido si se considera otro dato menos conocido, entre otras cosas porque aún no hay datos oficiales: que la mayoría de los jóvenes no fueron a votar. La participación fue más alta en las zonas con media de edad más elevada y algunas encuestas señalan que más de la mitad de censados entre 18 y 24 años se abstuvieron, un porcentaje que la cadena Sky elevaba hasta el 64%, mientras los mayores de 45 años votaron masivamente.

Entre los 180.000 asistentes de Glastonbury, por ejemplo, que pagaron 233 libras por su entrada de cinco días, solo pudieron depositar su papeleta los que fueron previsores y votaron por correo antes del 3 de junio o retrasaron un día o dos su llegada para poder acudir a las urnas. El propio fundador del festival, Michael Evis, de 80 años, defensor de la permanencia en la UE, hizo un llamamiento hace dos meses para que la gente votara antes de ir al festival, celebrado en una localidad del suroeste, a tres horas de coche de Londres. Recordó, como también lo hizo la junta electoral, que en la zona no había un centro de voto.

El Times hizo una encuesta en el festival y le salió que el 83% de los jóvenes británicos estaban contra el Brexit. Pero el tabloide Daily Mail, que ha hecho campaña por el Brexit, se recochineó de esta juventud que describía como cabreada pero distraída y preguntó en la explanada de barro a 50 personas en un pequeño sondeo: sí, todos menos uno estaban a favor de Remain, quedarse en la UE, pero 21 admitieron que no habían votado. Algunos de ellos creyeron que habría un centro de votación por allí cerca y otros incluso se quejaron de que el voto debería ser por Internet y hay que reformar un sistema obsoleto que ya no es útil. El proceso de registro para votar, que es complejo, también puede haber influido, así como el hecho de que las fechas han coincidido con las vacaciones en la universidad. En todo caso, el impacto del referéndum puede constituir un despertar político para toda una generación de jóvenes, aunque haya sido brusco, o precisamente por eso.

Traición más amplia

Otra idea que circula en las redes sociales ahonda en una presunta traición más amplia, la de los jóvenes británicos de 16 y 17 años que no han podido votar, pues la ley marca el límite de 18 años, y también se sienten marginados de una decisión tan importante. “No sé por qué no hemos podido votar, yo lo habría hecho, es absurdo porque el año que viene cumplo 18 y me gustaría estudiar fuera, ahora no sé si podré hacerlo, me lo han prohibido sin consultarme”, razona Eric Ward, de 17 años, otro joven consultado ayer en Oxford Street. Este argumento tiene una base: en el referéndum de independencia de Escocia se permitió votar desde los 16 años.

De este descontento juvenil nace buena parte de la petición de un nuevo referéndum que se ha disparado en Internet hasta superar los 3,5 millones de firmas, aunque es más una pataleta que otra cosa. Al superar las 100.000 deberá ser discutido en el Parlamento, pero no tendrá más consecuencias. Encierra además otra contradicción: lo promovió en mayo, antes del referéndum, un tal Oliver Healey, con aspecto de treintañero en las fotos, que temía ya hace un mes el resultado. Pero es que él en realidad lo hizo por la razón contraria. Este político de un pequeño partido nacionalista, Ingleses Demócratas, está a favor del Brexit, no pensaba que triunfaría y por eso quería repetirlo. Ahora reniega de su petición de firmas.

Con información e imágenes de El País

 

El Brexit convierte a Inglaterra en una nación apestada

Berlín, París y Roma piden a Cameron abandonar ya el bloque. Nacionalistas escoceses, galeses y norirlandeses quieren cortar con Londres y seguir en la UE.

Si decidieron irse, que se vayan, pero rápido. Este es el mensaje, nada diplomático, lanzado ayer por la canciller alemana, Ángela Merkel, el presidente francés, Francois Hollande, y el primer ministro italiano, Matteo Renzi, a su homólogo británico, David Cameron, como primera reacción europea a la victoria del Brexit en el referéndum del jueves pasado.

Los tres líderes de la Unión Europea, reunidos en Berlín, exhortaron ayer a Cameron a invocar con celeridad el artículo 50 del Tratado de Lisboa, el que regula el proceso de salida y que sólo puede activar el país afectado.

“Ni un minuto de retraso”. Hollande pidió a Londres “comunicar lo más rápido posible” a Bruselas el resultado del referéndum porque “nada es peor que la incertidumbre”, tanto en la política como en los mercados; mientras que Renzi habló de “no perder un minuto de retraso” en la activación del artículo 50.

El primer ministro italiano vio, más allá de la “tristeza” que le provoca la decisión británica, una oportunidad para el proyecto común y señaló que es “el momento propicio para escribir una nueva página de Europa”.

Por su parte, Merkel, que calificó de “dolorosa” la decisión de los británicos, pidió a los restantes 27 países miembros de la UE unidad y advirtió sobre las “fuerzas centrífugas” en el bloque, en referencia al auge de los movimientos euroescépticos.

El objetivo de los tres líderes es que hoy martes, o el miércoles a más tardar, Cameron fije un “calendario concreto” para la desconexión de Gran Bretaña de la UE.

Sin prisas. Cameron, sin embargo, no parece tener prisa en invocar el artículo 50 que establece la salida de un estado miembro de la UE, hasta ahora inédito, e insistió en que será una labor que estará a cargo del próximo líder del Partido Conservador, elegido en los próximos meses, que a su vez será primer ministro.

Gales también. La líder del partido nacionalista galés Plaid Cymru, Leanne Wood, se sumó ayer a la presión de los nacionalistas católicos norirlandeses y a los independentistas que gobiernan en el parlamento autónomo de Escocia y anunció que activarán la campaña para solicitar un referéndum de independencia o una “nueva unión de naciones independientes” en el Reino Unido, tras el sí al Brexit.

“A pesar de que esta situación no la hemos creado nosotros, el Plaid Cymru cree que rediseñar el actual Reino Unido es la única opción posible. Una nueva unión de naciones independientes que trabajen juntas por el bien común”, afirmó en una entrevista con la cadena ITV.

Hasta ahora el partido nacionalista solo había hablado de un Gales independiente a largo plazo, pero el voto favorable al Brexit en el conjunto del Reino Unido lo ha “cambiado todo”, indicó la líder de Plaid Cymru (Partido de Gales en galés), que cuenta con tres diputados en la Cámara de los Comunes.

Sobre un segundo referéndum en Escocia, cuya solicitud amenaza con realizar en breve la ministra principal, Nicola Sturgeon, Cameron rechazó autorizarlo de nuevo, alegando que “lo último que necesita ahora mismo Escocia” es otro referéndum como el celebrado en septiembre de 2014 y en el que ganó el sí a la permanencia en el Reino Unido por estrecho margen. Tras el Brexit, que no ganó en Escocia, pero se impuso gracias al mayor peso demográfico de Inglaterra, donde triunfó, un sondeo desveló ayer que el 53.7% votó a favor de la independencia de Escocia del Reino Unido, mientras que el 46.3% se posicionó en contra.

Con información e imágenes de La Crónica de Hoy

Escocia alista otro referéndum de independencia del Reino Unido

Tras el triunfo del Brexit en un referéndum (salida del Reino Unido de la Unión Europea), ayer el gobierno escocés, a través de la ministra principal del gobierno, Nicola Sturgeon, expresó que “es altamente probable” que se convoque otro referéndum de independencia del Reino Unido, después de que los escoceses votaron por seguir en el bloque europeo y los británicos optaron por salir.

Sturgeon “lamentó” el resultado del referéndum celebrado el jueves, en el que un 52 por ciento de los británicos apoyó el Brexit, contra un 48 % que quería seguir en la UE, por lo que aseguró en una conferencia de prensa que hará “todo lo posible” para mantener a Escocia en el eurogrupo. A diferencia de Inglaterra y Gales, la autonomía escocesa votó mayoritariamente a favor de permanecer en la UE, por lo que el gobierno autónomo considera ahora que se la sacará del bloque comunitario por la fuerza.

“Tal como están las cosas, Escocia afronta la perspectiva de ser sacada de la UE contra su voluntad. Considero que eso es democráticamente inaceptable”, declaró.

La líder independentista señaló que el Brexit supone “el cambio material de circunstancias” que su Gobierno requería para contemplar un segundo plebiscito, tras el celebrado el 18 de septiembre de 2014 y que perdieron los independentistas.

Irlanda.

Por otra parte, el presidente honorífico del partido republicano norirlandés Sinn Féin, Declan Kearney, expresó que la victoria del Brexit en el Reino Unido debe impulsar la convocatoria de un referéndum para su incorporación a la República de Irlanda y a la UE.

En Irlanda del Norte la opción de continuar en la UE se impuso con el 55.78 por ciento de los votos (440 mil 707 sufragios), frente al 44.22 por ciento favorable a romper los lazos con Bruselas (349 mil 442 votos).

Con información e imágenes de La Crónica de Hoy

México tiene un sistema financiero estable: Banxico

El subgobernador del Banco de México (Banxico), Roberto del Cueto, afirmó que en este momento el sistema financiero no presenta ninguna situación que pudiera preocuparnos, aunque el instituto central estará atento de que todo marche bien, luego de la salida de Gran Bretaña de la Unión Europea.

“En este momento tenemos un sistema financiero que no presenta ninguna situación que pudiera preocuparnos. No vemos ningún riesgo que pudiera causar alguna preocupación. Tenemos un sistema bancario muy bien capitalizado”, aseguró.

En conferencia de prensa, destacó que el sistema bancario mexicano no recurre con frecuencia al centro financiero de Inglaterra para fonderse, por lo que “no vemos que la salida de Gran Bretaña de la Unión europea pudiera generar algún estrés a las instituciones financieras mexicanas”.

Comentó que la próxima semana se va reunir la junta de gobierno para discutir temas de política monetaria. La reunión es conforme al calendario que se fija desde principios de año.

Explicó: “Esto nos va a dar la oportunidad de tener el tiempo necesario para valorar con todo cuidado cuál es el impacto de la medida que acaba de anunciarse en Europa, es decir vamos tener la oportunidad de los miembros de la Junta del Banco de México de ver con todo cuidado cuáles son los efectos que esa medida pudiera tener sobre las principales variables económicas del país”.

Aseveró que cuando ocurre situaciones relevantes como la que se está viviendo hoy, los mercado tienen una sobrerreacción, es decir reaccionan ante la noticia, primero de manera muy fuerte y con el paso de las horas y el tiempo las variables se empiezan asentar.

Subrayó que la decisión que la Junta de Gobierno tome en la reunión de la próxima semana, estará guiada por el mandato que rige la actividad del Banco de México, esto es procurar la estabilidad del poder adquisitivo de la moneda nacional.

Con información e imágenes de La Crónica de Hoy

La renuncia de David Cameron y otras 6 cosas que han pasado por el Brexit

Reino Unido votó por abandonar la Unión Europea, un resultado que llevó al primer ministro David Cameron a anunciar su renuncia y que representa el mayor golpe a los esfuerzos de unión del continente desde la Segunda Guerra Mundial.

Cameron, que encabezó la campaña para permanecer en la UE pero perdió la apuesta que asumió cuando llamó a la consulta hace tres años, dijo que dimitirá como primer ministro para octubre.

A continuación te presentamos un resumen de lo que ha pasado en los mercados financieros tras conocer los resultados del referendo:

1.- Los mercados financieros mundiales se desplomaban cuando el recuento definitivo de un referendo mostró una victoria para la opción de abandonar el bloque con un 52% de los votos contra un 48% a favor de seguir en la UE.

2.- La libra esterlina sufría su peor caída diaria al desplomarse un 10 por ciento frente al dólar a niveles vistos por última vez en 1985. Las bolsas europeas caían más de un 8%, en camino a su mayor descenso diario en la historia.

3.- Miles de millones de euros desaparecieron de la capitalización de los bancos europeos, y los prestamistas británicos Royal Bank of Scotland, Barclays y Lloyds Banking Group registraban las mayores pérdidas.

4.- Abandonar la UE podría costarle a Reino Unido el acceso al sistema de mercado único sin barreras y significa que deberá negociar nuevos acuerdos comerciales con los países de todo el mundo.

5.- La UE quedará debilitada económica y políticamente, enfrentando la salida no sólo de uno de los miembros que ha defendido con más fuerza las políticas de libre mercado, sino también un país con derecho a veto en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y con un Ejército poderoso. El bloque perderá de golpe cerca de un sexto de su producción económica total.

6.- Reino Unido también podría dividirse, después de que los líderes de Escocia, donde dos tercios de sus votantes optaron por quedarse en la UE, pidieran un nuevo referendo sobre su independencia.

Líderes populistas en Francia y en Holanda ya han pedido sus propias consultas para abandonar la UE.

La votación iniciará al menos dos años de procesos de ruptura con la UE, en la primera salida de uno de sus miembros.  David Cameron dijo que será su sucesor quien decida comenzar formalmente el proceso de salida.

Su rival en el Partido Conservador Boris Johnson, el ex alcalde de Londres que se convirtió en la cara más reconocida de la campaña a favor de la salida de la UE, es el favorito para la sucesión.

Día de la independencia
Las fuerzas euroescépticas británicas se mostraban eufóricas, celebrando una victoria a la que calificaron como una protesta contra los líderes británicos, las grandes empresas y los políticos extranjeros -incluyendo a Barack Obama- que habían instado a una permanencia del Reino Unido en el bloque.

“Atrévanse a soñar que amanece en un Reino Unido independiente”, dijo el Nigel Farage, líder del Partido de la Independencia de Reino Unido (UKIP).

“Esta será una victoria para la gente real, para la gente normal, una victoria para la gente decente (…) Dejemos que el 23 de junio se convierta en nuestro día de la independencia”, agregó.

Los políticos europeos reaccionaron con sorpresa. “Por favor, díganme que aún estoy soñando y que sólo ha sido una pesadilla”, dijo el primer ministro finlandés, Alexander Stubb, en Twitter.

La líder del Frente Nacional francés Marine Le Pen declaró: “Victoria para la libertad”. El líder de extrema derecha holandés Geert Wilders dijo: “Queremos estar al cargo de nuestro propio país, de nuestro propio dinero, de nuestras propias fronteras y de nuestra propia política de inmigración”.

Con información e imágenes de Dinero en Imagen

Cómo el Brexit puede afectar a Reino Unido y a la Unión Europea

Una pregunta que muchos pensaban nunca tendrían la posibilidad de responder les fue planteada a los británicos este 23 de junio: ¿debe Reino Unido seguir siendo parte o no de la Unión Europea (UE)?
Y la mayoría votó a favor de abandonar la UE. Tras un dramático conteo, estos son los resultados oficiales:

  • Votos a favor del Brexit: 17.410.742
  • Votos a favor de permanecer: 16.577.342
  • Total de votos: 33.577.342
  • Participación: 72%

Nunca antes un país miembro ha abandonado esta unión política y económica de 28 países que, desde sus inicios, no ha hecho más que expandirse.

Y la salida de Reino Unido constituye un duro golpe para el proyecto europeo, en cuyos orígenes estuvo la idea de evitar otra gran guerra en el continente tras el desangramiento que supuso la Segunda Guerra Mundial.

La decisión británica de abandonar la Unión Europea 43 años después de ingresar en su antecesora, la Comunidad Económica Europea, tiene nombre: Brexit.

Pero, ¿qué significa? ¿Y cuáles serán las consecuencias de esta decisión?

¿Qué es el Brexit?
Brexit es una abreviatura de dos palabras en inglés, Britain (Gran Bretaña) y exit (salida), que significa la salida del Reino Unido de la Unión Europea.

Se convirtió en la palabra más pronunciada al hablar del referendo, aunque solo se refería a una de las dos opciones del mismo. La alternativa Bremain (Britain y Remain: permanecer) no tuvo el mismo éxito mediático. Ni tampoco en las urnas.

Los orígenes del término Brexit parecen remontarse a 2012, cuando estaba en boga Grexit, utilizado para especular sobre la salida de Grecia de la Unión Europea en los momentos más intensos de la crisis en ese país.

Pero el gobierno la cambió por recomendación de la comisión electoral, que consideró que podía resultar sesgada en favor del campo proeuropeo.

La pregunta final fue: ¿Debe Reino Unido seguir siendo un miembro de la Unión Europea, o debe abandonar la Unión Europea? Y las respuestas posibles eran dos:

  • Remain a member (permanecer)
  • Leave (salir)

Técnicamente, el referendo no es vinculante para el gobierno británico. Los parlamentarios podrían bloquear el Brexit, pero los analistas coinciden en que ir contra la voluntad popular sería un suicidio político.

El primer ministro, David Cameron, ya sucumbió al resultado de las urnas: el mismo viernes en que se conoció el triunfo del Brexit anunció su dimisión al cargo, que se hará efectiva antes de octubre.

¿Por qué se celebró este referendo?
Cameron prometió celebrar un referendo si ganaba las elecciones parlamentarias de 2015. Fue una respuesta a crecientes presiones dentro de su propio partido y al crecimiento electoral del partido nacionalista de derecha UKIP, que defiende la salida de la UE.

Los que estaban a favor de celebrar una votación argumentaron que la UE ha cambiado mucho en las últimas décadas y que tiene cada vez más control sobre la vida diaria de los británicos.

Detrás del referendo hubo antiguas y nuevas tensiones: el recelo ante la burocracia de Bruselas, el control de la inmigración, la defensa de la soberanía nacional, el orgullo por un carácter británico insular y diferenciado del resto de Europa y los retos de seguridad, entre otras.

¿Cuál es la situación de Reino Unido en la Unión Europea?
La Unión Europea es una asociación económica y política de 28 países. El Reino Unido entró a formar parte de lo que entonces se llamaba Comunidad Económica Europea (CEE) en 1973 y, tras renegociar las condiciones de su entrada, celebró un referendo en 1975 sobre la permanencia.

Los británicos votaron a favor de quedarse, pero cuando en 1985 se creó el espacio Schengen, formado por 26 países que han abolido sus fronteras internas, decidió mantenerse al margen.

Y aunque en 1993 sí se integró al mercado único, que promueve el libre movimiento de bienes y personas como si los estados miembros fueran un solo país, no adoptó el euro y sigue teniendo su propia moneda, la libra esterlina.

Por años Reino Unido ha tenido una relación compleja con la UE, con el tema de la independencia versus la centralización en el corazón de las discusiones. A principios de 2016 el primer ministro Cameron negoció nuevas condiciones “especiales” para el país en caso de que los británicos decidan permanecer en la UE.

Entre ellas, la seguridad de que Reino Unido no será discriminado por no estar en la Eurozona, la salvaguarda de la City de Londres como centro financiero frente a las regulaciones europeas o límites a las ayudas públicas que pueden pedir los europeos recién llegados al país.

¿Quiénes querían que Reino Unido se quedara en la UE?
El primer ministro, David Cameron, estaba a favor de la permanencia, así como 16 de los 21 miembros de su gobierno, aunque el Partido Conservador como tal se declaró neutral El Partido Laborista, el Partido Nacionalista Escocés (SNP), el galés Plaid Dymru y el Partido Liberal también estaban a favor de la permanencia

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y otros países como Francia y Alemania apoyaron la opción de permanecer. Argumentaban que Reino Unido gana mucho siendo miembro de la UE gracias a que puede vender bienes y servicios a otros países de forma más fácil.

Y también insistían en que la llegada de inmigrantes, la mayoría jóvenes que quieren trabajar, favorece el crecimiento económico y ayuda a financiar los servicios públicos y a las empresas. Varoufakis y el Brexit: el matrimonio entre Londres y la Unión Europea “necesita terapia, no un divorcio”.

Otro argumento era que el estatus internacional de Reino Unido se vería perjudicado por el abandono de la UE y que Reino Unido estaba más seguro siendo parte del club que por su cuenta.

¿Quiénes querían que Reino Unido abandonara la UE?

Los principales impulsores del Brexit fueron:

  • UKIP, el partido nacionalista que en las últimas elecciones parlamentarias obtuvo el 13% de los votos
  • Alrededor de la mitad de los parlamentarios del Partido Conservador, incluidos cinco miembros del gobierno y el popular exalcalde de Londres, Boris Johnson
  • Algunos parlamentarios laboristas
  • Los defensores de esta opción sostienen que la pertenencia a la UE es un obstáculo para el desarrollo de Reino Unido, que pone en la caja común más de lo que recibe, y que las regulaciones europeas, que consideran excesivas, perjudican a las empresas británicas.
  • También quieren que Reino Unido recupere el completo control de sus fronteras y que se reduzca el número de extranjeros que llegan al país en busca de trabajo.

¿Qué consecuencias podría tener el Brexit para Reino Unido?
El mercado único es el gran pilar de la Unión Europea y, en el corazón del mercado único está el libre mercado, sin tasas ni aranceles comerciales.

Pero el mercado único europeo es mucho más que una zona de libre comercio: también incluye el movimiento libre de bienes, personas y capitales.

Aunque es posible no formar parte de la Unión Europea y sí del mercado único, como es el caso de Noruega, representantes de la campaña del “Leave” afirmaron durante la misma que no quieren que Reino Unido siga formando parte del mismo una vez fuera de la UE.

Dicen que la economía del país es lo suficientemente fuerte para negociar un acuerdo con la UE que les permita acceder al libre mercado sin tener que aceptar el libre movimiento de personas ni otras regulaciones.

Dado que Reino Unido ya aplica las reglas del mercado único, un acuerdo de libre comercio de bienes entre Reino Unido y la UE sería relativamente fácil, sostienen. Pero quienes abogan por permanecer ver la salida con bastante pesimismo.

Durante la campaña aseguraron que el “Brexit” provocaría una crisis económica en Reino Unido, una disminución de inversión en los servicios públicos y de la inversión extranjera. El Departamento del Tesoro británico analizó las posibles consecuencias y llegó a la conclusión de que hay dos escenarios posibles.

Uno es el del “choque” y otro el del “choque severo”. Ambos apuntan a una recesión a corto plazo, pero varían mucho en su gravedad. Lo cierto es que si Reino Unido se va de la UE y del mercado único, las consecuencias dependerán del acuerdo al que llegue con los países miembros de la UE.

¿Qué consecuencias tendrá la salida del Reino Unido para Europa?
Ningún país de la Unión Europea se ha mostrado públicamente favorable al Brexit. Y aunque hay consenso en que el mayor impacto de la salida sería sobre el Reino Unido, algunos piensan que el impacto sería también significativo sobre los demás estados miembros.

La firma británica de consultoría Global Counsel advirtió que tras el Brexit, la UE se convertiría en un socio comercial menos atractivo a nivel mundial y perdería poder internacional.

Los partidarios de la permanencia destacan la importancia que tienen las exportaciones a la UE para la economía británica. Pero también decía que esto puede verse compensado por una mayor integración política, ya que Reino Unido es uno de los miembros que se oponen con más fuerza a una mayor integración, y por una política exterior más coherente.

Aunque otras voces alertan que las divisiones en el interior de la UE van mucho más allá del papel del Reino Unido y que la marcha británica facilitaría el crecimiento de movimientos populistas que ya existen en el continente.

Otra vía por la que el Brexit podría afectar negativamente a la UE es la incertidumbre. Aunque menores, el “Brexit” seguramente tendría también consecuencias para los países europeos.

El proceso hasta la salida efectiva y el establecimiento de una nueva relación estable será largo y está lleno de incertidumbre, lo que podría afectar negativamente a las economías europeas.

Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo en Europa (OCDE), esto provocaría una caída del PIB en países europeos.

Con información e imágenes de BBC Mundo