Partido demócrata

Niega vocero que Hillary Clinton haya sufrido derrame cerebral

Jorge Silva, director de Medios Hispanos de la campaña de Hillary Clinton, negó que la candidata tenga diversos problemas de salud

Tras reiterar que Hillary Clinton se desvaneció el 11 de septiembre producto de la neumonía que la aquejó hace unas semanas, Jorge Silva, director de Medios Hispanos de la campaña de Clinton, negó que la candidata demócrata tenga diversos problemas de salud, como circulara en algunos medios norteamericanos en los últimos días.

Vocero de campaña de Hillary Clinton- Gregorio Martínez.

Vocero de campaña de Hillary Clinton- Gregorio Martínez.

 

El vocero señaló que la candidata demócrata ya está activa en su casa, y en cuestión de días se reincorporará al 100 por ciento a su campaña presidencial, esperando lo haga a finales de esta semana. En entrevista, Silva negó que Hillary Clinton se hubiera visto afectada por tres derrames cerebrales, problemas del hígado e ingresos violentos al hospital, tal como se dio a conocer en algunos medios.

Así como se hizo hace poco más de un año, cuando se publicaron dos páginas del historial médico de Clinton, al final de esta semana se publicará la actualización detallada de dicho documento. “Nosotros vamos a publicar lo más que podamos”, puntualizo.

“La mayoría de las personas que han tenido la oportunidad de ver a Hillary Clinton, de convivir con ella, se dan cuenta de cuántas mentiras está publicando la extrema Derecha de este país, simplemente para desacreditar a una de las candidatas más acreditadas”.

Tras preguntarle si en el Partido Demócrata se piensa en la posibilidad de sustituir a Clinton y que su lugar sea tomado por Joe Biden, la respuesta fue: “¡claro que no! Eso es un rumor”, reiterando que la candidata demócrata le recomendaron unos días de reposo. Sin embargo, estuvo en el evento del 11 de septiembre por la importancia del mismo.

Además, afirmó que no hay resentimiento con el Presidente Enrique Peña Nieto luego de la reunión del mandatario mexicano con Donald Trump. “Hay comunicación constante con representantes del gobierno mexicano”, aunque, por ahora, no tiene conocimiento de un encuentro entre Clinton y Peña Nieto.

 

Con información e imágenes de López Dóriga Digital 

Crece la ventaja de Hillary Clinton sobre Donald Trump en encuestas nacionales

Hillary Clinton ha ampliado su ventaja sobre Donald Trump en un par de nuevas encuestas nacionales publicadas este jueves, ya que termina una de las peores semanas de su campaña el candidato republicano.

Clinton abrió un margen de 15 puntos en la encuesta de McClatchy-Marista, de 48% a 33%, que se llevó a cabo cuando Trump habló públicamente por primera vez de los padres musulmanes de un héroe de guerra estadounidense que había muerto y luego criticó al presidente de la Cámara Paul Ryan, uno de los personajes del Partido Republicano más populares y poderosos.

El mes pasado, Clinton mantuvo una estrecha ventaja de 3 puntos, de 42% a 39% en una encuesta de McClatchy-Marista.

En una encuesta de NBC News-Wall Street Journal, el margen de Clinton es de 9 puntos (47% a 38%), amortiguando lo que era una ventaja de 5 puntos a principios de julio. Una encuesta de CNN / ORC esta semana mostró a Clinton con una ventaja de 9 puntos sobre Trump.

La opción añadida de candidatos libertarios Jill Stein y Gary Johnson tuvo poco efecto sobre los diferenciales de cabeza a cabeza. En la encuesta de McClatchy-Marista, la ventaja de Clinton se redujo sólo en un 1 punto, mientras ella mantuvo una ventaja de 9 puntos idénticos en la encuesta de NBC-WSJ.

Los resultados marcan la última de una serie de encuestas nacionales y estatales que muestran que Clinton recibe creciente apoyo, y este jueves, se insinúa que ella podría estar haciendo incursiones con los votantes masculinos.

Clinton está casi empatada con Trump entre los hombres en la encuesta de NBC-WSJ y goza de una oscilación de 22 puntos – que ahora lleva por 8 puntos – en la encuesta de McClatchy-Marista. Con las mujeres sigue disfrutando de una abrumadora ventaja – 50% a 30% de acuerdo con McClatchy-Marista y el 51% al 35% en los resultados de la NBC-WSJ.

El senador de Alabama Jeff Sessions, un viejo aliado Trump, dijo a CNN este jueves por la noche que no creía que la caída de los números fuera permanente, atribuyéndolos a un rebote de la Convención Nacional Democrática y posterior a la “algunos eventos” que se han producido en la última semana. Trump ha peleado recientemente con la familia musulmana de un soldado estadounidense muerto y enfurecido al establecimiento republicano al no endosar presidente de la Cámara Paul Ryan.

“Donald Trump es un luchador y un guerrero”, dijo Sessions a CNN. “Los números lo mostraban hasta hace no mucho tiempo. Está abajo algunos puntos ahora y creo que verá un rebote, sin lugar a dudas, de cara a noviembre”.

El sondeo de NBC-WSJ de 800 votantes registrados tenía un margen de error de 3,5%. Se llevó a cabo 31 de julio al 3 de agosto.

La encuesta McClatchy-Marista llegó a 983 votantes registrados entre agosto de 1-3 y fue estadísticamente significativo dentro de 3.1%.

Con información e imágenes de CNN en español

http://cnnespanol.cnn.com/

Obama confía en Clinton para frenar la amenaza de Trump

“El Partido Demócrata está en buenas manos”, dice el presidente en un discurso patriótico y optimista.

El mando del Partido Demócrata cambió de manos este miércoles por la noche cuando Hillary Clinton subió al escenario junto a Barack Obama y ambos se abrazaron mientras miles de personas aplaudían en pie. “Gracias por este viaje increíble”, acababa de decir el todavía presidente en el pabellón de Filadelfia donde se celebra la convención demócrata. Era el principio del fin de una época, los dos mandatos y ocho años de Obama, el primer presidente negro de Estados Unidos. “Que continúe”.

El abrazo selló el traspaso de poderes entre Obama y la candidata demócrata, su antigua secretaria de Estado, que aspira a sucederle tras las elecciones presidenciales de noviembre. En un discurso muy patriótico, en el que citó al icono republicano Ronald Reagan, Obama contrapuso su visión optimista de un país que progresa, pese a las dificultades, con la visión tenebrosa del candidato del Partido Republicano ante Clinton, Donald Trump.

Obama presentó a Clinton, su rival en las primarias demócratas de 2008, como la mejor garante de que su legado —la reforma sanitaria, el crecimiento económico y la reducción del desempleo, el multilateralismo en política internacional— se preservará. Confía en ella, explicó, porque la ha visto trabajar y sabe que, desde el primer día, estará lista para ejercer de comandante en jefe. Ve en Clinton la candidata que conecta con los ideales americanos que Trump vulnera con su retórica xenófoba y su nostalgia de una nación que nunca existió.

Lo que está en juego, en opinión del presidente, es más que una alternativa entre dos partidos con programas distintos: EE UU afronta en noviembre una decisión no entre izquierda y derecha sino casi existencial, en la que están en juego los valores norteamericanos e incluso la democracia. De un lado, argumenta Obama, una política experimentada y fiable: más que ningún otro candidato en la historia, dijo. Del otro, un magnate excéntrico, muy alejado de la idea de EE UU como país diverso e incluyente que tiene el optimismo en su ADN. Un hombre que “sólo ofrece eslóganes y miedo”, un “demagogo autóctono” que ha despreciado a las fuerzas armadas, que elogia al presidente ruso Vladímir Putin y al dictador iraquí Sadam Hussein, y que amenaza con abandonar las alianzas internacionales. Un “salvador autodeclarado que promete que él sólo restaurará el orden”, dijo Obama, algo que, continuó, pone en peligro los valores democráticos de EE UU pero que está abocado al fracaso.

Obama ofrece su discurso de apoyo a Clinton en Filadelfia.
Obama ofrece su discurso de apoyo a Clinton en Filadelfia. AARON P. BERNSTEIN AFP

Obama vaticina que Trump perderá en noviembre porque no entiende EE UU y menosprecia al pueblo norteamericano. “No somos un pueblo frágil y miedoso”, dijo.

Los discursos de Trump, la semana pasada en la convención republicana que le coronó en Cleveland, y el de Obama en Filadelfia son la historia de dos países, o mejor, de dos galaxias distantes y sin puntos de conexión. Buena parte del discurso de Obama fue un intento de desmontar el retrato apocalíptico de EE UU como una “escena del crimen” y un país dividido, en vez de “la ciudad brillante sobre la colina” que en su discurso de despedida, en enero de 2009, citó Reagan.

Obama dijo que “el resentimiento, y la culpa, y la irritación, y el odio” que se escucharon en Cleveland no tienen nada que ver con los Estados Unidos reales. “Esta no es la América que conozco”, dijo. Y reivindicó un americanismo, un patriotismo norteamericano, en el que la humildad y la cortesía, la amabilidad y el respeto, sean valores esenciales, capaces de atraer y congregar a personas de todo el mundo, valores no exclusivos de ninguna etnia.

“Con los años, América ha cambiado. Pero estos valores que mis abuelos me enseñaron no han desaparecido. Son tan fuertes como siempre, todavía apreciados por personas de todos los partidos, razas y fes”, dijo tras evocar a su familia materna, blancos de Kansas que emigraron a Hawái y que por su origen geográfico y su perfil racial podrían asimilarse a los votantes de Trump.

“Lo que nos hace americanos es lo que está aquí”, dijo señalándose el corazón. “Por eso cualquier persona que amenace nuestros valores, sean fascistas o comunistas o yihadistas o demagogos autóctonos, al final siempre fracasará”.

El mensaje de Obama: Trump denigra EE UU cuando dice que ha dejado de ser un gran país, y con Trump, el partido de la patria y la bandera, el del llamado excepcionalismo americano, ha dejado de ser el Partido Republicano y hoy es el Partido Demócrata. Hillary Clinton, que este jueves aceptará la nominación, es la encargada de liderarlo. “Tengo confianza en que, mientras abandono el escenario esta noche, el Partido Demócrata está en buenas manos”.

Con información e imágenes de El País