Guerra

La guerra de México y Estados Unidos, 1846.

La relación de nuestro país con su vecino del norte siempre ha sido muy particular. Probablemente habrá quien considere que las relaciones son estrechas y de compadrazgo, sin embargo no siempre ha sido así. Si nos remitimos al año de 1846 podemos recordar una disputa bélica que duró un par de años.

Durante su historia, México presenta varios capítulos manchados en sangre que le ha otorgado triunfos y padecido grandes derrotas. Una de las guerras más destacadas, por las pérdidas territoriales, fue la guerra que tuvo contra Estados Unidos entre 1846 y 1848.

En este periodo se vivieron en el país una fuerte derrota militar, la ocupación de la capital por fuerzas extranjeras y la pérdida de grandes extensiones de tierra. Las causas del conflictos son muchas y muy variadas.

En Estados Unidos se vivía una reforma expansionista en la que sus gobernantes estaban en constante búsqueda de nuevos territorios que comprar o adherir, sin importar los medios. Por el contrario, la sociedad mexicana estaba más interesada en realizar una restauración centralista como forma de gobierno, después de las constantes guerras y luchas, primero por la independencia y después por la forma de organización política, el territorio del norte se encontraba abandonado y desolado. Esto, aunado a que muchos ciudadanos norteamericanos se quejaron por daños a sus propiedades durantes las revueltas mexicanas, crearon roces entre ambos países que desembocaron en una guerra inminente. ¿La gota que colmó el vaso? La idea de anexión del territorio de Texas por parte de Estados Unidos que concordaba con el deseo de Texas de buscar su independencia.

El entonces presidente del país vecino, James Knox Polk, basó toda su propuesta expansionista en la adhesión de Texas y Obregón a sus territorios. Inclusive lo intentaron tomando poder de las mismas. Como era de suponerse, el gobierno mexicano protestó y ambos países terminaron por romper relaciones diplomáticas. José Joaquín Herrera, el entonces presidente de México, decretó la independencia de Texas el 4 de julio de 1845, con la condición de que no se adhiriera a los Estados Unidos. Esto no fue un impedimento para el persistente vecino del norte por lo que en 1846 se inició la invasión de México a manos del general Zachary Taylor, que avanzaba desde la bahía de Corpus Cristi hasta el Río Bravo.

Imagen de la batalla

Meses más tarde, el intrépido general se atrincheró frente a la ciudad de Matamoros, donde los esperaba la defensa mexicana a manos del general Pedro Ampudia y Mariano Arista. Este freno a las tropas americanas hizo que el presidente Polk se impacientara y pidió al Congreso la declaración de guerra contra México, alegando incumplimiento de pagos por parte de las autoridades mexicanas. Es entonces que el 13 de mayo de 1846 se declaró la inminente guerra entre ambas naciones.

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Mientras en el norte diversas tropas mexicanas intentaban repeler los ataques norteamericanos, en el centro del país se hacían nuevas reformas estructurales que concluyeron con el retorno de Santa Anna al poder y el reestablecimiento de la constitución de 1824. El nuevo presidente reunió sus tropas y se preparó para atacar al general Taylor en Saltillo, sin embargo, contó con la mala fortuna del destino y terminaron siendo vencidos y obligados a retirarse a la capital. Mientras tanto, las tropas norteamericanas, ahora comandadas por el general Winfield Scott tomaron Veracruz y se dirigieron a la ciudad de México, entrando finalmente a ella el 14 de septiembre de 1847.

Finalmente el 2 de febrero de 1848 ambos países firmaron el Tratado de Guadalupe-Hidalgo, ratificándolo el 30 de mayo de ese año, en el que se daba oficialmente fin a la guerra.

El balance de este conflicto fue claramente beneficioso para los Estados Unidos, quien logró quedarse con territorios que hoy conocemos como California, Nuevo México, Arizona, Nevada, Colorado y Utah, extendiendo la frontera de Texas hasta Río grande.

México se encontró con que no poseía un gobierno estable, sus tropas no estaban bien entrenadas ni poseían el armamento adecuando y además existía cierto pesimismo entre los diferentes estratos sociales. Es por eso que esta guerra dejó en el país una semilla de nacionalismo que antes no existía,  y que posteriormente quedaría reflejada en la aparición de partidos políticos que terminarían por dilucidar el camino que habría de seguir nuestra nación.

Con información de DiarioCultura.mx

Hollande y Merkel piden alto fuego a Putin en Siria

Berlín. El presidente francés Francois Hollande y la canciller alemana Angela Merkel pidieron hoy al presidente ruso Vladimir Putin que actúe para lograr un alto el fuego en Siria, informaron fuentes de la presidencia francesa.

De acuerdo con las fuentes, Hollande y Merkel realizaron la petición al mandatario del Kremlin en una conversación telefónica que mantuvieron los tres esta tarde local.

El presidente francés “aprovechó la ocasión para recordar su posición sobre Siria al presidente Putin” y “sobre la urgencia absoluta de un alto al fuego y de un acceso a la ayuda humanitaria” para los sirios afectados, explicó la fuente oficial francesa.

Hollande “fue apoyado claramente por la canciller” alemana en su propuesta de alto al fuego en Siria, en donde Rusia apoya al ejército local con aviones que han bombardeado la ciudad siria de Alepo, señaló la fuente.

En la conversación telefónica, Hollande, Merkel y Putin platicaron además de organizar próximamente una cumbre sobre la situación en el Este de Ucrania que tendría lugar en Berlín, Alemania, precisó la presidencia francesa en un breve comunicado.

De acuerdo con el Palacio del Elíseo, sede de la presidencia francesa, el presidente galo y la canciller alemana platicarán mañana telefónicamente con el presidente de Ucrania, Petro Porochenko.

Con información de Notimex

Francia, un país con tres frentes de guerra con el yihadismo

El Estado más amenazado por los islamistas combate al ISIS y Al Qaeda con más de 5.000 militares en Oriente Próximo y África.

En los dos últimos años, Francia ha sufrido los atentados terroristas más graves cometidos en Occidente por yihadistas. Su territorio entero se ha convertido en el prioritario frente de batalla contra el terror, pero las fuerzas armadas francesas mantienen activos otros dos frentes de batalla en el exterior. Desde 2013, Francia ha sido el país europeo más activo en el combate al yihadismo dentro y fuera del país. El presidente François Hollande se ha convertido en un jefe militar permanente.

Al poco tiempo de llegar al Elíseo en mayo de 2012, Hollande lideró una coalición de países para lanzar bombardeos en Siria. No se consumaron porque Barack Obama acabó desligándose de la operación. Al año siguiente, el mandatario francés lanzó en la República Centroafricana la operación Sangaris para poner freno a las matanzas interétnicas y religiosas. Llegó a desplazar 2.500 militares. Esta misma semana, ha concluido el despliegue una vez que la fuerza Minusca de la ONU se ha hecho cargo de la misión.

En agosto de 2014, Francia amplió en miles de kilómetros cuadrados la operación contra los yihadistas iniciada meses antes en Mali. Creó la operación Barkhane, a la que están adscritos 3.500 militares, 35 aviones y 400 blindados. Desde Mauritania hasta Chad, cubren una superficie cinco veces superior a la de Francia para interceptar a grupos yihadistas en todo el Sahel.

En septiembre de 2014, Francia inició los bombardeos en Irak contra el ISIS. Envió cazabombarderos a Jordania y Emiratos Árabes y desplegó un millar de militares. Hoy participan en la operación, bautizada con el nombre de Chammal, 17 aviones y una fragata.

Cuatro meses más tarde, los yihadistas iniciaron los ataques de gran envergadura en Francia, el país europeo que más combatientes islamistas ha exportado al califato: más de 1.600, decenas de ellos procedentes de la zona de Niza. Los islamistas provocaron en enero de 2015 en París la matanza en la revista Charlie Hebdo y el mortal ataque a un supermercado de comida judía.

La respuesta fue sobre todo militar: fortalecer con más aviones la operación Chammal. En paralelo, casi 10.000 militares se desplegaron por toda Francia para vigilar centros religiosos y colegios o estaciones de tren y aeropuertos. La presencia de militares con fusiles y chalecos antibalas es ya parte del paisaje habitual en el país.

A la vez, Gobierno y Parlamento han endurecido toda una batería de nuevas leyes antiterroristas. En Francia es ya legal la masiva recogida de datos e información de sistemas de comunicaciones.

En noviembre pasado, un comando de una decena de yihadistas residentes en Bélgica –algunos de ellos excombatientes en Siria- asesinó a 130 personas en la sala Bataclan y en bares y terrazas de París. La respuesta fue enviar de nuevo al portaviones Charles de Gaulle, buque insignia de la flota, para intensificar los bombardeos.

Los cazas Rafale bombardearon especialmente a partir de entonces los lugares de entrenamiento de yihadistas en los que previamente se habían escuchado conversaciones o mensajes en francés. Se trataba de eliminar a combatientes que seguramente habían partido de Francia y eran entrenados también para cometer atentados en su tierra de origen.

El Gobierno asumió que en esos ataques aéreos podían morir ciudadanos de nacionalidad francesa y argumentó que lo hacía “en defensa propia”. Fue ese el argumento que empleó para ampliar los bombardeos a Siria a partir de septiembre del año pasado.

En el frente interior, los 10.000 militares de la operación Centinela iban a ser reducidos esta semana a 7.000, pero se ha paralizado el plan tras el atentado de Niza. Hollande, además, ha prorrogado tres meses el estado de excepción que concluía el 26 de julio. “Toda Francia está bajo la amenaza del terrorismo islamista”, ha dicho Hollande. El Parlamento aprobará la ley sobre esa prórroga el próximo jueves.

El estado de excepción permite detenciones e interrogatorios sin mandato judicial, así como entradas en domicilios, confiscación y análisis de sistemas de comunicación o asignación forzosa de domicilio.

En los últimos dos años, se han producido otros atentados en Francia con menos víctimas. El último, el mes pasado en Yvelines, cerca de París, donde un islamista mató a cuchilladas a un policía y a su esposa, también funcionaria de seguridad. Interior asegura que han sido abortados al menos otros doce ataques.

“Nos enfrentamos a una guerra”, ha reiterado este viernes el primer ministro, Manuel Valls. “Hayuna amenaza que pesa sobre Francia y seguirá pesando. Pero Francia no se rendirá”.

Con información e imágenes de El País

En el último bastión cristiano frente al Estado Islámico

El rugido de los cazas de combate golpea sin tregua el claustro del monasterio caldeo de la Virgen María. Es primera hora de la mañana y una leve lluvia cae sobre los rosales y arbustos que crecen en el patio del convento. A unos kilómetros, siguiendo la estela de los aviones, unas columnas de humo se elevan sobre el cielo encapotado en mitad de la llanura de Nínive.

“Los bombardeos son continuos. La gente no se siente segura. Hoy reina la calma pero mañana nadie sabe”, murmura Gabriel Toma, el abad que dirige a la docena de monjes que habita el complejo, a las afueras de Al Qosh. La villa, desperdigada por la ladera de una pedregosa montaña, alejó ‘in extremis’ la amenaza delautodenominado Estado Islámico en agosto de 2014.

Un ataque lanzado el martes por los yihadistas, el más salvaje del último año y medio, ha devuelto la zozobra a sus habitantes. Desde entonces, las escaramuzas se han reanudado en el pueblo cercano de Teleskuf. Kalashnikov en ristre, un ejército de ‘peshmerga’ (soldados kurdos) y voluntarios enfilan el camino al frente. “Fue una embestida muy fuerte. 500 militantes del ‘DAESH’ (acrónimo en árabe del Estado Islámico) aparecieron de repente acompañados por unos veinte coches bomba”, relata Nayib Jabar, un veterano combatiente que preside la sucursal local del Partido Democrático del Kurdistán.

En mitad del desconcierto y las explosiones, las huestes de Abu Bakr al Bagdadilograron romper la primera línea kurda e internarse en una localidad que ha permanecido vacía desde su liberación. “Apostaron francotiradores en las azoteas de las viviendas. El combate duró más de 12 horas, desde las 5 de la mañana hasta las 5 de la tarde”, rememora Jabar, uno de los primeros en acudir al auxilio de sus camaradas. La coalición internacional liderada por Estados Unidos, que multiplicó los bombardeos, usó por primera vez helicópteros en el campo de batalla. Cientos de vecinos de los pueblos cercanos se sumaron a las refriegas.

“Las mujeres y los niños fueron evacuados y los hombres nos fuimos a Teleskuf”, reconoce Shukri Asad, que reside junto a su familia en la contigua Serezka. En plena alerta, los recién llegados fueron armando una suerte de escudos humanos. “No participé en el contraataque. Me quedé en la retaguardia para impedir las infiltraciones”, admite Shandi Abat. Tras cuatro horas de fuego cruzado, un disparo segó la vida de Charles Keating, un miembro de los Navy Seal -las fuerzas de operaciones especiales estadounidenses- que, según el Pentágono, se hallaba a 3 kilómetros de las principales refriegas. El militar, uno de los miles que Washington ha desplegado en el país árabe como asesores de ‘peshmerga’ y soldados iraquíes, es el tercer estadounidense caído desde el pasado octubre.

El martes, al caer la noche, decenas de barbudos yacían sobre las calles de Teleskuf y los campos cercanos. Durante unas horas los militantes del IS se hicieron con el control del enclave y la aldea aneja de Baqofa, a tan solo unos 15 kilómetros al norte de Mosul, la segunda capital de Irak que sufre el yugo yihadista desde junio de 2014. “Murieron 120 terroristas y unos cuantos ‘peshmerga’ conocieron el martirio”, apunta Jabar. En las refriegas, dos ‘muyahidines’ (guerreros santos, en árabe) fueron capturados. “Uno era de Mosul y otro de nacionalidad saudí…algunos de los muertos eran solo unos niños. A duras penas habrían cumplido los 16 años”, agrega Saad Qasiunam, un ‘peshmerga’ oriundo de Al Qosh, mientras exhibe las fotografías de los enemigos abatidos que almacena en su teléfono móvil.

Este miércoles la ofensiva yihadista -inaugurada tras la reciente victoria kurda en Bashir, en las inmediaciones de la sureña y estratégica Kirkuk- aún sembraba de muerte los confines de Teleskuf. Una docena de yihadistas esquivó las balas y buscó refugio en las viviendas del pueblo. Un uniformado kurdo ha fallecido después de que uno de los últimos militantes detonara el cinturón de explosivos que transportaba asido a su cuerpo. La alarma llegó incluso hasta el despoblado monasterio de Rabban Hormizd, excavado en la roca y encaramado en la colina sobre la que reposa Al Qosh. “Estamos preparados para cualquier escenario”, admite un oficial del ejército iraquí que guarda desde hace ocho años un recinto construido en el siglo VI al que se accede por carretera sinuosa y poco transitada.

La fugaz retirada de Teleskuf -símbolo de la tragedia que sufre la menguada minoría cristiana iraquí- es el enésimo revés a la promesa de liberar la blindada Mosul, cuyo esperado inicio suma meses de retraso a causa del caos político en Bagdad y las cuitas que libran suníes, chiíes y kurdos. Un ‘tictac’ extraviado que atormenta a la familia de Salem Azet. “Hace casi dos años que abandonamos a toda prisa nuestro hogar en Teleskuf. Escuchamos que el IS iba de camino y huimos junto a las fuerzas de seguridad. Ayer un ataque aéreo ha destruido nuestra casa”, comenta el joven desde la precaria habitación que sirve de dormitorio para su esposa y sus tres hijos en una céntrica casa de Al Qosh.

“Hemos acogido a unas 500 familias de varios pueblos cristianos tomados por el IS”, señala Sami Shamon, uno de los residentes que se ocupa de esta legión de desplazados. Salem, que sobrevive reparando coches, desconfía del futuro. “Volveremos a casa cuando la zona sea completamente segura”, confiesa. A unos metros, en el monasterio de la Virgen María, el prior se desespera con los vaivenes de la guerra que truena sobre su cabeza. “Desde hace meses nos dicen que mañana empezará la reconquista de Mosul. Siempre mañana. Nuestra angustia no cesará hasta que suceda. Solo entonces se eliminará la amenaza de esos monstruos que desconocen la piedad y son capaces de vender a mujeres y niños. Cada día familias enteras parten hacia Turquía en la ruta hacia Europa. No entiendo por qué EEUU, que tiene en sus manos el futuro de este país, tarda tanto en lanzar la ofensiva definitiva que nos libre del mal. Su Ejército solo necesitó unos meses para derribar a las tropas de Saddam Hussein”

Con información e imágenes de El Mundo

¿Está buscando Putin una alianza contra Estado Islámico al estilo de la Segunda Guerra Mundial?

Corre el año 1943. El lugar es Teherán, la capital iraní. Los líderes de Reino Unido, Estados Unidos y la Unión Soviética están reunidos para coordinar su acción final contra Hitler.

A las imágenes sobre el evento de los noticieros de la época acompaña una música militar y el narrador describe exaltado lo que se ve.

“Roosevelt, Churchill y Stalin han puesto la maquinaria en marcha para la gran final: Reino Unido, Estados Unidos y Rusia están juntos en una unidad invencible”, dice.

El objetivo de la reunión de los llamados Aliados era discutir una estrategia futura contra el Führer y Moscú confirmó su adhesión a la guerra contra Japón.

Incluso discutieron cómo dividir Alemania tras la victoria.

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Image captionEl objetivo de la reunión era decidir una estrategia contra Hitler.

Más de 70 años han pasado desde aquella Conferencia de Teherán.

Pero hoy, en Rusia, la idea de la “unidad invencible” está siendo acuñada de nuevo en el contexto de una nueva batalla: la guerra contra el grupo autodenominado Estado Islámico.

“Entendemos que el terrorismo internacional es un fenómeno internacional y que para combatirlo necesitamos una coalición internacional”, me dice Hilarion Alfeyev, el obispo metropolitano de Volokolamsk y jefe de relaciones exteriores de la Iglesia Ortodoxa de Rusia.

“Durante la Segunda Guerra Mundial, varios países políticamente muy distintos fueron capaces de dejar a un lado sus diferencias para combatir la plaga del fascismo”, cuenta.

“Lo que necesitamos ahora es eso mismo: dejar de lado las diferencias para combatir juntos al terrorismo internacional”.

¿Otro motivo?

En las últimas semanas muchos políticos, funcionarios y figuras religiosas rusas con las que hablé insistieron en el mismo mensaje: que Rusia y Occidente deberían forjar una alianza contra EI al estilo del que se hizo durante la Segunda Guerra Mundial.

El presidente Vladimir Putin también ha puesto sobre la mesa la idea.

En su intervención de septiembre ante Naciones Unidas hizo un llamado para “una genuina y amplia alianza contra el terrorismo, justo como la que existió contra Hitler”.

Pero el exministro de Putin, Mikhail Kasyanov, sospecha que el Kremlin tiene otro motivo para querer una “unidad invencible”.

“Putin quiere desesperadamente cooperar con Occidente”, dice Kasyanov.

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Image captionEl exministro Mikhail Kasyanov dice que Putin lo que quiere es el respeto de Occidente.

“En primer lugar, para que se levanten las sanciones. Y en segundo lugar, para que se reconozca que sin Rusia no hubiera podido pasar nada”, explica.

“El respeto externo sería una fuente de respeto también en el interior de Rusia. Putin necesita transferir esto a los ciudadanos a través de la propaganda y televisión”.

El Kremlin, sin embargo, no está preparado para asegurar una unidad invencible a cualquier precio.

Sobre todo si el precio a pagar es que Moscú deje de apoyar al presidente de Siria, Bashar al Asad.

Estados Unidos, Reino Unido y Francia pueden ver al líder sirio como un obstáculo para la paz, pero mientras él esté en el poder en Damasco Rusia tendrá garantizada cierta influencia allá.

“Sin visión común”

El hecho de que existan visiones tan divergentes complican los esfuerzos para crear una gran coalición “contra el terrorismo”.

“No tenemos una visión común. Y como no la tenemos, no podemos tener tampoco una estrategia común“, dice Andrei Kortunov, del Consejo de Asuntos Internacionales de Rusia, una organización sin ánimo de lucro formado por expertos en política internacional y que busca estrechar lazos entre países.

“Es más, la mayoría de las partes involucradas en el conflicto no confían las unas en las otras, y esa es una complicación mayor”, añade.

“La concentración de tropas en la región es muy alta y el puro poder militar genera riesgos. No veo un final para este juego”.

Image copyrightGetty Getty AP
Image caption¿Será posible una gran alianza entre Obama, Cameron y Putin (de izquierda a derecha en la foto)?

Que Turquía -miembro de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN)- derribara recientemente un avión de combate ruso cerca de la frontera con Siria asestó otro golpe a una potencial “unión invencible”, al aumentar las sospechas de Rusia sobre Occidente.

Incluso aquellos políticos rusos que dicen que quieren una coalición amplia te dejan dudando de si realmente piensan que es posible.

“El problema es que algunos países, EE.UU. incluido, y probablemente también Reino Unido, tratan de usar esta inestable situación para promover ciertos intereses nacionales”, me dice Konstantin Kosachev, jefe del comité de asuntos exteriores de la cámara alta del Parlamento ruso.

“Promueven el interés de permanecer como naciones líderes, de liderar a la humanidad y de preservar el derecho a determinar quién tienen razón y quién no, quién se queda en el poder y quien debe dejarlo”, explica.

“Y eso está completamente mal, creo yo”.

Sin embargo, no puedo evitar pensar que si Roosevelt y Churchill encontraron una manera de trabajar con Stalin, Obama y Cameron puede encontrar una manera de trabajar con Putin.

Aunque tal vez eso sólo ocurra cuando todas las partes concluyan que la amenaza para ellas mismas es tan grande e inminente de que la única manera de ganar la guerra contra el terrorismo es luchar juntas.

Con información e imágenes de BBC

EU está en guerra contra el Estado Islámico: Jefe del Pentágono

El secretario de Defensa de Estados Unidos, Ashton Carter, dijo que reforzará sus contingentes de fuerzas especiales en Siria e Irak, para “motivar” a las tropas locales que combaten contra el EI

WASHINGTON, Estados Unidos, dic. 1, 2015.- El secretario de Defensa de Estados Unidos, Ashton Carter, declaró este martes que su país está “en guerra” contra el Estado Islámico (EI), al detallar cómo se va a “acelerar” la lucha contra el grupo yihadista en Irak y Siria.

 

Durante una audiencia ante el Comité de Servicios Armados de la Cámara baja del Congreso, Carter adelantó que Estados Unidos va a reforzar sus contingentes de fuerzas especiales en Siria e Irak, para tratar de “motivar” más a las tropas locales que combaten contra el EI.

 

El jefe del Pentágono enfatizó, además, que el resto del mundo también “tiene que incrementar” sus esfuerzos contra los yihadistas para evitar que se repitan los atentados del pasado 13 de noviembre en París, donde murieron al menos 130 personas.

 

En cuanto a Estados Unidos, Carter anunció que el presidente Barack Obama ha autorizado desplegar en Irak un contingente de fuerzas especiales “expedicionario” que podrá “llevar a cabo incursiones, liberar rehenes, reunir información de inteligencia y capturar a líderes del EI”.

 

Ese contingente también podrá realizar “operaciones unilaterales” en Siria, según el jefe del Pentágono, que no detalló el número de soldados que formarán parte de esa fuerza “expedicionaria”.

 

Actualmente, más de 3 mil militares estadounidenses están en misión en Irak, en su mayoría dedicados a dar asesoramiento y entrenamiento a las fuerzas locales.

 

Además, hace un mes Obama autorizó el envío a Siria de un contingente de las Fuerzas de Operaciones Especiales, inferior a 50 miembros, para asesorar a los opositores al régimen del presidente Bachar Al Asad en la lucha contra los yihadistas.

 

Desde los atentados de París, Obama ha defendido su estrategia para combatir al EI, convencido de que dará resultados a largo plazo, y ha descartado una intervención militar en Siria al estilo de las guerras de Irak y Afganistán.

 

La mayoría de los aspirantes presidenciales republicanos además de legisladores de ese partido como el senador John McCain demandan una mayor implicación militar de Estados Unidos en la guerra contra el EI, con tropas sobre el terreno.

 

Leon Panetta, exsecretario de Defensa de Obama, y la senadora demócrata Dianne Feinstein también han criticado la estrategia actual contra el EI porque la consideran “insuficiente”.

 

Desde París, donde participó en la Cumbre del Clima (COP21), el presidente estadounidense mostró hoy su confianza en que Rusia reconsiderará su posición en el conflicto sirio, aunque descartó que Moscú vaya a dar un “giro de 180 grados” y un cambio inminente.

 

En una conferencia de prensa, Obama expresó su esperanza en que el proceso político vaya avanzando al mismo tiempo que la coalición internacional pone cada vez más presión sobre el EI, hasta que se dé un “cambio en los cálculos de Rusia y un reconocimiento de que es el momento de poner fin a la guerra civil en Siria”.

 

Con información e imágenes de Noticieros Televisa

Rusia y Turquía no pueden permitirse una guerra

Tras el derribo de un cazabombardero ruso, las autoridades rusas estudian sanciones económicas; sin embargo, una guerra comercial le saldría muy caro a ambos lados.

Se ha desencadenado una guerra de palabras luego de que Turquía derribara un avión cazabombardero ruso el martes.

El presidente ruso Vladimir Putin se refirió al derribo del avión como una “puñalada por la espalda por parte de los cómplices de los terroristas”. Su homólogo turco, Recep Tayyip Erdogan, acusó a Moscú de engaño y describió los comentarios de Putin como un “gran error” en una entrevista con CNN este jueves.

Las autoridades rusas están elaborando posibles sanciones económicas de represalia contra Turquía. Sin embargo, una guerra comercial les saldría muy caro a ambos lados. Aquí te explicamos las razones:

Rusia tiene pocos amigos

Rusia no tiene muchos amigos comerciales en el ámbito internacional. Turquía era uno de los pocos socios en los que podía confiar.

Turquía no se unió a Europa, Estados Unidos y otros países occidentales en la imposición de sanciones económicas a Rusia por su papel en la crisis relacionada con Ucrania. De hecho, el país de la OTAN tenía planificado aumentar el volumen de comercio con Rusia al triple, para alcanzar un total de 100,000 millones de dólares para el 2020.

Las tensiones en aumento entre los dos países podrían dañar seriamente esa relación.

Rusia dijo este jueves que estaba haciendo más estrictos los controles sobre las importaciones de alimentos y productos agrícolas procedentes de Turquía. La agencia de protección al consumidor del estado dijo que tenía preocupaciones en relación a la calidad y seguridad de la ropa, muebles y productos de limpieza originarios de Turquía.

Un estratégico vínculo de energía

Los dos países firmaron una serie de acuerdos energéticos de importancia estratégica hace apenas un año. El proyecto Turkish Stream era importante entre ellos: un plan para construir un nuevo gasoducto para transportar gas ruso a Turquía y luego al extenso mercado europeo. Este pretende reemplazar al proyecto South Stream, el cual se suponía que sería llevado a cabo a través de Ucrania, pero fue cancelado el año pasado.

Turquía es el segundo mayor comprador de gas natural de Rusia, por detrás de Alemania.

Rusia también está construyendo la primera central nuclear de Turquía, la cual se encuentra en Mersin, en la costa sur del país. La construcción inició en abril y se espera que esté terminada para el 2020. Según el acuerdo, firmado en el 2010, Rusia financiará el proyecto de 22,000 millones de dólares y luego operará la planta.

Ambos proyectos podrían ser objeto de sanciones, dijo este jueves el ministro de Economía ruso, Alexey Ulyukaev.

Turismo

Los visitantes rusos son esenciales para la industria del turismo en Turquía.

Alrededor de 4.5 millones de rusos visitaron el país en el 2014, y los datos oficiales turcos muestran que más del 12% de todos los visitantes eran rusos, convirtiéndose en el segundo grupo más grande después de los alemanes.

Putin ha aconsejado a los rusos no visitar Turquía en las secuelas del derribo del avión y la Agencia Federal de Turismo ruso les dijo a las agencias de viaje que dejaran de vender viajes turísticos al país.

Dado que Egipto está fuera de los límites luego de que un avión ruso explotara poco después de despegar del complejo turístico Sharm el Sheikh el mes pasado, Turquía podría haber ganado incluso más en el negocio turístico. Ahora, eso parece menos probable.

Ambos necesitan toda la ayuda que puedan conseguir

Ambos países ya están sufriendo enormes agitaciones económicas y necesitan con urgencia un impulso, no otro choque.

La economía de Rusia ha sido afectada por los bajos precios del petróleo y de las sanciones occidentales. El Fondo Monetario Internacional espera que el PIB de Rusia se contraerá un 3.8% este año, y por otro 0.6% en el 2016.

Turquía no está en mejor posición tampoco. Los meses de estancamiento político después de unas elecciones no concluyentes en junio tuvieron repercusiones sobre la actividad. El crecimiento se ha desplomado en los últimos años. El FMI prevé que la economía crezca solo un 3.1% este año y 3.6% en el 2016… muy por debajo del 9% que experimentó en el 2010 y 2011.

La lira ha caído en un 20% frente al dólar este año. Eso está haciendo que para Turquía sea más costoso cubrir la deuda extranjera a corto plazo de 125,000 millones de dólares.

Con información e imágenes de CNN

¿Se aproxima la III Guerra Mundial?

Turquía y Rusia no causarán la III Guerra Mundial; Siria sí.

El derribo del avión ruso por fuerzas turcas creó tensiones sobre el desencadenamiento de guerras; pero es el conflicto en Siria lo que se está convirtiendo en la guerra del siglo, dice Frida Ghitis.

Las fuerzas turcas derribaron un avión ruso cerca de la frontera entre Turquía y Siria este martes, lo que intensificó de manera peligrosa un conflicto que se está expandiendo rápidamente y de manera imprevisible.

Demos un paso atrás y consideremos lo que la guerra en Siria ha provocado: solo días después de los ataques en París —unos de los peores ataques terroristas en suelo europeo desde la Segunda Guerra Mundial— y mientras la capital extraoficial de la Unión Europea, Bruselas, aún se encuentra en cierre parcial, un miembro de la OTAN derribó un avión de combate ruso.

Si esto hubiera ocurrido durante la Guerra Fría, nos estaríamos preparando para la posibilidad de una guerra nuclear. Afortunadamente, ese conflicto se acabó. En vez de marcar los códigos nucleares, el presidente de Rusia Vladimir Putin solicitó una reunión de emergencia del Consejo De Seguridad de las Naciones Unidas, mientras que la OTAN convocó a su propia reunión de emergencia.

No debemos malinterpretar la situación como una evidencia de calma; Rusia, furiosa, ha dicho que Turquía es “cómplice del terror” y Putin advirtió que habrá “serias consecuencias”. Y estos son solo algunos de los últimos acontecimientos en el conflicto más complicado del mundo.

Justo después de las masacres en París, el papa Francisco dijo que los ataques terroristas fueron parte de lo que poco a poco se convertirá en una Tercera Guerra Mundial. Pero es la guerra en Siria en sí lo que se está convirtiendo en la guerra mundial de este siglo.

Conflicto sirio

El conflicto sirio, el cual se volvió mortal en 2011 cuando el presidente Bashar Al Assad respondió a los llamados a la democracia al masacrar a los manifestantes, se ha convertido en un vórtice global de violencia, un agujero negro que se traga a otros conflictos. Día tras día, el número de disputas y rivalidades que alimenta el conflicto en esa parte del levante crece, lo que trae consigo más potencia de fuego y más reclutas.

Inició con los activistas en pro de la democracia contra las fuerzas de Assad, y esto atrajo un conjunto conflictivo de grupos armados de la oposición. Hizo que moderados se enfrentaran contra extremistas y extremistas, contra los ultra extremistas.

El conflicto se ve enardecido por la furia sectaria de los chiitas en contra de los sunitas, de los árabes en contra de los iraníes. La organización libanesa de Hezbolá, respaldada por Irán, lucha en contra de milicias respaldadas por árabes del Golfo. El Frente al Nusra de al Qaeda compite con ISIS, los kurdos luchan contra ISIS y contra el Ejército sirio, y Turquía lucha contra los kurdos, mientras enfrenta a ISIS sin fuerzas y hace una intensa presión por la destitución de Assad.

Y son muchos más los aspectos involucrados, con mayores consecuencias geopolíticas. Está Rusia, Estados Unidos y la “coalición en contra de ISIS”, y pronto habrá un bloque organizado por Francia para combatir a ISIS.

Es mucho y poco lo que se ve a simple vista. Mientras Rusia y Turquía han hecho alardes de combatir a ISIS, el enemigo ungido del mundo “civilizado”, el hecho es que cada uno tiene otros objetivos en mente, y esta es la razón por la que el derribo del avión, ocurrido el martes, no será desestimado como un accidente en un abarrotado teatro de guerra.

Rusia no está en Siria para combatir a ISIS sino para salvar al régimen de Assad como un aliado permanente ruso. Turquía tiene dos objetivos: quiere cortar las alas de los kurdos de mentalidad independentista, pero también quiere ver la caída de Assad.

Y mientras los objetivos de Turquía difieren de los de sus aliados de la OTAN —particularmente porque Ankara se ha hecho de la vista gorda ante ISIS, un enemigo de los kurdos— el bloque de la OTAN en su mayoría está de acuerdo sobre su antipatía hacia Assad.

Luego tenemos un concurso geopolítico incluso más grande en juego. Rusia está tratando de socavar la posición de Estados Unidos en Medio Oriente, al trabajar en la agenda de Putin de retar y desafiar a Washington.

Mientras el presidente Barack Obama trataba de asegurarle a Estados Unidos que sus esfuerzos calculados por contener y degradar a ISIS estaban dando resultados, Putin envió una enorme fuerza militar a Siria y reestructuró el conflicto. Assad podría haber estado a punto de caer, pero Putin, quien ahora trabaja del mismo lado de Irán y Hezbolá, se aseguró de que eso no ocurra en un futuro cercano. Y ahora que ISIS ha lanzado ataques en Europa Occidental, parece más probable que Assad logre mantenerse en el poder.

Enemigos y aliados

¿Estás confundido? Esto apenas roza la superficie. Todos los involucrados en este conflicto tienen amigos y enemigos en lados opuestos.

Así es una guerra mundial: compañeros extraños, agendas conflictivas, alianzas de conveniencia. Y si crees que el centro del conflicto; es decir, los problemas y las ideologías que están en juego, parecen confusas, trata de averiguar en torno a qué giraba la Primera Guerra Mundial. La claridad no es un requisito en una guerra mundial.

La Guerra Mundial de Siria ya involucra a decenas de países. El año pasado, Estados Unidos creó una coalición de amplio rango de más de 60 naciones. Desde Corea del Sur hasta Australia, los gobiernos han participado en distintos grados en la campaña para derrotar a ISIS.

ISIS, mientras tanto, ha extendido su área de operaciones. También ha agregado franquicias y sus seguidores han atacado objetivos alrededor del mundo.

La organización con sede en Siria no solo controla territorio en Siria e Iraq; sus seguidores mantienen el dominio en Libia, la península del Sinaí en Egipto, Nigeria y otras partes de África. Y la lista de grupos que le prometen alianza al auto denominado califato abarca decenas de miles de kilómetros, al llegar a lugares como Afganistán, Indonesia, Pakistán, Argelia y las Filipinas.

Muchas personas de distintas nacionalidades han muerto en Siria e Iraq. Pero la propia propaganda terrorista de ISIS ha transmitido el asesinato de estadounidenses, británicos, egipcios, japoneses, coreanos, chinos y civiles de otras nacionalidades.

Refugiados de Siria se han reubicado en lugares tan lejanos como Uruguay, y los ataques terroristas por parte de individuos vinculados a combatientes sirios no solo han matado a gente en Siria, el Líbano y Turquía, sino también en Canadá, Francia, Australia, Nigeria, Dinamarca y en otros lugares. Y no olvidemos a Egipto, donde los expertos de inteligencia y las autoridades rusas creen que un avión de pasajeros ruso fue derribado deliberadamente hace solo unas semanas.

¿Parece esto una guerra mundial?

El término “guerra mundial” obviamente evoca los dos grandes conflictos del siglo XX. Un sorprendente paralelo esta vez es la renuencia de Estados Unidos a verse involucrado; el público desea permanecer afuera, y decir “esta no es nuestra lucha”.

Es imposible saber hasta dónde se mantendrá la analogía. Pero vale la pena recordar que esos conflictos solo llegaron a su fin cuando para Estados Unidos fue imposible fingir que no estaba siendo afectado por el brutal conflicto de una furiosa guerra que se estaba librando a miles de kilómetros de las costas de Estados Unidos.

Con información e imágenes de CNN

Francia ‘declaró una guerra que no puede ganar’: Estado Islámico

El Estado Islámico lanza un vídeo a la red donde se puede ver a un presunto militar del grupo yihadista, dando una amenaza para el presidente francés.

Siria.- El vídeo que se difundió en redes capta a un sujeto encapuchado, asegurando aplastar a Francia.

‘¡Ey! Usted (Francois) declaró una guerra que no puede ganar, no será capaz de ganar, prometió la victoria para su pueblo que es el de Occidente, pero la victoria ha sido prometida a nosotros por nuestro creador, nuestro señor’, dijo el yihadista.

Éste surge después de una serie de amenazas que realizó el Estado Islámico en contra de los países que dirigen la Coalición Internacional que busca parar las atrocidades de los yihadistas en territorios de Irak y Siria.

El presidente Hollande tiene la iniciativa de buscar unión en todas las naciones para acabar con el terrorismo y el Estado Islámico ‘sus líderes, su finanzas y donde quieran que estén’, así como lo dijo ayer con el presidente de Estados Unidos, Barack Obama.

En las últimas amenazas con filmaciones, se incluyen ataques contra Nueva York y Washington DC.

Con información e imágenes de Periódico ABC

Mexicanos dicen ‘no’ a entrar en guerra vs ISIS: encuesta

Solo 2 de cada 10 ciudadanos verían ‘con buenos ojos’ que México participara en el combate a ISIS; 57.5% aseguró que apoyaría una medida para recibir refugiados sirios.

Si México fuera invitado a participar en la lucha contra ISIS, 72.8% de los mexicanos se opondría y solo 20.6% respaldaría la medida, de acuerdo con una encuesta realizada este martes por el Gabinete de Comunicación Estratégica (GCE).

Según el estudio Refugiados sirios y terrorismo, hecha por la consultora a 600 personas de todo el país, 77.6% de los encuestados consideró que México debe elevar sus niveles de seguridad a raíz de los ataques en París, donde este viernes perdieron la vida al menos 129 civiles a manos de militantes del grupo yihadista, mientras que 16.8% consideró que no es una medida necesaria.

Para los mexicanos interrogados, es más probable que los grupos de la delincuencia organizada cometan en el país actos terroristas (39.3%) a que lo hagan los militantes de ISIS (24.2%).

Por otro lado, sobre el apoyo a los refugiados sirios, 57.5% de los encuestados apoyaría que México ofrezca asilo a quienes han escapado del país de Medio Oriente, que está en guerra civil contra el régimen del presidente Bashar al Assad desde 2011 y por la intromisión del grupo yihadista, que busca establecer un califato en zonas de Iraq y Siria.

32.4% dijo que no apoyaría la medida, en caso de que el gobierno mexicano abriera sus puertas a los sirios.

Con información e imágenes de CNN