Grupos Delictivos

Jalisco Rojo

La ciudad de Guadalajara, su zona metropolitana, así como otros municipios de Jalisco y sus estados vecinos, registraron el pasado viernes una de las jornadas más violentas de su historia.

A diferencia de otros golpes que ha asestado el Gobierno Federal contra cabecillas del crimen organizado, esta vez la operación no fue quirúrgica.

“Se pusieron en marcha estrategias para el acotamiento operativo, la afectación logística y financiera y la neutralización de blancos prioritarios del grupo delictivo que opera en esa entidad”, declaraba el viernes por la noche el comisionado nacional de Seguridad, Monte Alejandro Rubido.

Lo que no dijo el funcionario federal es que el operativo para capturar a los líderes del cártel Jalisco Nueva Generación no tuvo los resultados deseados.

Este grupo delictivo midió fuerzas con el Gobierno Federal, robó e incendió decenas de vehículos, prendió fuego a gasolineras y bancos, realizó 39 bloqueos, desató enfrentamientos y hasta derribó un helicóptero del Ejército Mexicano.

Los criminales sembraron el terror en la ciudad. Gran parte de la población sabía de su existencia, pero para muchos esta reacción fue sorpresiva.

La relativa tranquilidad que Jalisco había tenido en años puede interrumpirse, coinciden algunos expertos. Lo atribuyen a que “el grupo delictivo que opera en esa entidad”, como lo refirió Rubido, se ha fortalecido, mientras que grupos rivales se han debilitado. Las acciones contundentes del Gobierno, que ha capturado a 93 de los 122 objetivos prioritarios, y la época electoral, en la que los delincuentes pretenden consolidar su red de complicidades políticas, también son factores que podrían derivar en una escalada de violencia en aquella región de nuestro país.

 

Por Gregorio Martínez.