Canadá

Ministro de Comercio de Canadá visitará NL

La gira de trabajo de dos días a México prevé encuentros con inversionistas y empresarios canadienses y mexicanos del sector extractivo.

El ministro de Comercio Internacional de Canadá, François-Philippe Champagne, se reunirá este jueves con el secretario de Economía de México, Ildefonso Guajardo Villarreal, para analizar oportunidades de incrementar el comercio y las inversiones en ambos países.

La gira de trabajo de dos días a México prevé encuentros con inversionistas y empresarios canadienses y mexicanos del sector extractivo, así como un discurso ante la Cámara de Comercio Canadiense (CanCham).

El viernes, el ministro Champagne realizará una visita a Monterrey donde se reunirá con funcionarios estatales y empresarios y participará en una mesa redonda con mujeres empresarias.

“El comercio entre México y Canadá ha ido creciendo con mayor fuerza, y espero (con esta visita) construir y expandir esa sólida base para nuestras clases medias”, afirmó el ministro canadiense.

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El comercio entre México y Canadá alcanzó los $40,800 millones de dólares en 2016, lo que fue destacado por el gobierno canadiense como “cifra récord”, pues en 2015 el comercio bilateral fue de $37,800 millones de dólares.

El Ministerio de Comercio Internacional informó que al cierre de 2015 la inversión directa canadiense en México fue de $14,800 millones de dólares, lo cual representó 8.3% más que el año previo.

Previo a su encuentro con el secretario Guajardo Villarreal, el ministro Champagne viajará a Chile, donde se reunirá con el canciller Heraldo Muñoz, con quien discutirá sobre nuevas formas para avanzar en la integración económica regional, así como el comercio progresivo entre las economías de Asia-Pacífico.

En 2015 la inversión canadiense directa en Chile fue de $15,100 millones de dólares.

Con información de El Horizonte.

Estas son las ocho canadienses que buscan entrar al sector energético mexicano

BlueSun y Sky Solar son unas de las ocho empresas de Ontario, Canadá, que tienen en la mira participar en el sector energético mexicano, particularmente en las energías renovables, indicó el Ministerio de Comercio Internacional de ese país.

Canadá, el quinto mayor productor de energía del mundo, tiene la mira puesta en el sector energético mexicano a través de sus empresas.
Rowena Dias, directora en Mexico de la misión de Ontario del Ministerio de Comercio Internacional, señaló que las áreas de oportunidad para el sector son de ambos lados.

“En realidad tenemos una larga historia trabajando con compañías mexicanas en otros sectores que no son el energético. En minería, por ejemplo, pero también tecnologías de la información y agricultura.
“Ahora en energía y, en especial en renovables vemos una oportunidad para que empresas canadienses busquen una contraparte mexicana, realmente vemos amplias oportunidades porque son de gran interés para ambos lados (tanto Ontario como México)”, dijo.

Empresas de construcción y desarrollo de paneles solares como BlueSun y Sky Solar -que dirige Gokhan Gunal en el caso del primero y Erin Mathews en la comunicación del segundo- buscan un mercado con crecimientos de 150 por ciento anuales como el fotovoltaico mexicano.

Senstar, a quien representa Juan José García en la capital del país, tiene la tecnología para detectar intrusión perimetral en ductos como en los que a Pemex le roban más de 2 millones de pesos cada hora. Mircom, que representa Eduardo Eguiluz, provee alarmas inteligentes contra incendios y tecnologías inteligentes contra siniestros en proyectos energéticos.

Intellimeter, cuyo presidente es Warren Beacom, está enfocado a la proveeduría de datos en tiempo real sobre los costos de energía como los que ascienden año con año en las cuentas de la Comisión Federal de Electricidad (CFE).

M2M Access, donde Mike Peters, corre con el cargo de director de nuevos negocios, está dedicada a la conexión y servicios inteligentes de activos fijo y móviles con lo que se pueden lograr ventajas en el monitoreo de flotas, bombas y turbinas y desechos de agua, como los que utilizan tanto Pemex como CFE.

Iris, otra empresa basada en Ontario, en la que Tracy Jastrow está a cargo del departamento de mercadotecnia y comunicación, se dedica a la detección mediante rayos infrarrojos de fugas de gas en edificios, como la que ocasionó la muerte de dos personas y 66 heridos en el Hospital Materno Infantil de Cuajimalpa en 2015.

HGC Engineering, es una firma especializada en consultoría de proyectos de ingeniería y eliminación de ruido, así como cumplimiento con normas de protección contra el ruido ambiental.

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Además, una de las tecnologías en las que más está trabajando Ontario es en el desarrollo de tecnologías de almacenamiento energético las cuales ayudan en gran medida a construir un futuro más sustentable para todas las comunidades, agregó Dias directora de la Misión.

Con información de El Financiero.

Aeroméxico te cobrará 25 dólares por maleta en vuelos a EU y Canadá

Desde este miércoles, la aerolínea mexicana cobrará entre 20 y 25 dólares por la primera maleta documentada en todos los vuelos hacia Estados Unidos y Canadá.

Aeroméxico cobrará a partir de mañana 500 pesos por la primera maleta documentada en la cabina de turistas en vuelos entre México, Estados Unidos y Canadá.

“Esto se debe a la tendencia mundial de las aerolíneas que son nuestras competidoras”, dijo un ejecutivo de Aeroméxico.

En detalle, Aeroméxico cobrará 500 pesos por maleta de 23 kilogramos si el boleto es adquirido en los aeropuertos y 400 si es en línea.

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Actualmente, Aeroméxico opera 18 destinos a Estados Unidos y cuatro a Canadá, entre los que se encuentran Nueva York, Miami, Houston, Los Ángeles, Las Vegas, San Francisco, Chicago, Orlando, Vancouver, Montreal, Toronto y próximamente Calgary.

En Estados Unidos serán 25 dólares en mostrador y 20 en línea. Finalmente, en Canadá son 25 dólares canadienses en mostrador y 20 en cabina.

American Airlines, Alaska, JetBlue y Delta Airlines ya cobran 25 dólares por la primera maleta tanto en vuelos domésticos como hacia y desde Canadá y recientemente con México, así como las canadienses AirTransat y Westjet, que tienen una fuerte presencia en playas mexicanas.

Recientemente American Airlines, anunció la introducción de una nueva tarifa que entre otras características hace un cargo a los pasajeros que quieran llevar su equipaje de mano (carry on) en las sombrereras de la cabina.

Este costo será de 500 pesos, 25 dólares estadounidenses o 25 dólares canadienses cuando se realice el pago en los mostradores de los aeropuertos de dichos países, así como de 400 pesos, 20 dólares estadounidenses o 20 dólares canadienses si se realiza en precompra a través del sitio web, call center y oficinas de boletos.

Sin embargo, los pasajeros podrán seguir viajando con equipaje de mano de 10 kilos en clase turista y 18 en clase Premier, siempre y cuando cumplan las especificaciones de tamaño correspondientes y seguirán pagando las mismas tarifas que ya existían a partir de la segunda maleta documentada.

Cabe señalar que esto no tiene efecto en vuelos nacionales o en conexión con Europa, Centro y Sudamérica.

La aerolínea detalló que dicho cobro no se aplicará a pasajeros en conexión, socios de Club Premier Titanio, Platino y Oro, SkyTeam Elite y Elite Plus, ni a tarjetahabientes American Express Aeroméxico Platinum y Santander Aeroméxico Infinite.

Precisó también que a los pasajeros que hagan web o Mobile Check-in no se les aplicará el cargo por la primera pieza de equipaje documentado, únicamente por el mes de febrero.

Con información de El Financiero.

Guerra inútil de Trump vs. TLCAN acabará mal

En este texto editorial de Bloomberg, se desmenuzan las implicaciones de la propuesta de Trump de dejar los tratados comerciales, en especial el firmado con México y Canadá, por considerar que EU es el menos favorecido.

La hostilidad contra acuerdos comerciales supuestamente malos fue un tema principal de la campaña del presidente estadounidense Donald Trump, y parece ir en serio: no sólo retiró a Estados Unidos del Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TPP, por sus siglas en inglés), sino que también confirmó su intención de renegociar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN). Sin embargo, sus planes exactos para el TLCAN no son claros.

El TLCAN podría soportar alguna mejora. El problema es que, desde el punto de vista de Trump, cada forma de mejorarlo lo empeoraría. Esa es la razón por la cual su aparente sinceridad es tan inquietante.

El acuerdo comercial reestructuró las tres economías, creando una zona económica altamente integrada y competitiva. Es evidente que, en términos generales, esto ayudó a los trabajadores estadounidenses – y no sólo porque el TLCAN y otros acuerdos de libre comercio abaratan los productos y promueven las exportaciones de Estados Unidos.

Un punto más sutil es igualmente importante: cuando una empresa estadounidense aprovecha el TLCAN al trasladar trabajos al exterior, esas inversiones estimulan la demanda de trabajadores en Estados Unidos.

Este beneficio sorprendente y poco comprendido no es una especulación teórica. En promedio, hay pruebas de que cuando los fabricantes estadounidenses crean 100 nuevos empleos en México, generan aproximadamente 250 nuevos empleos en Estados Unidos.

El empleo en la industria manufacturera estadounidense ha disminuido a lo largo de los años, pero, como según afirma un estudio sobre el TLCAN, se pierden más empleos de manufactura en empresas que no invierten en el extranjero. Cuando las empresas estadounidenses construyen plantas en el extranjero, no sólo contratan a más trabajadores estadounidenses, sino que también invierten y gastan más en investigación y desarrollo – en Estados Unidos.

Esta lucha por el éxito en una economía global conectada es perjudicial: algunos trabajadores pierden en el proceso, aunque otros (un mayor número) ganan. Por lo tanto, Estados Unidos necesita una red de seguridad social más sólida, mejores escuelas, más apoyo para la formación y la movilidad de los trabajadores, subsidios para empleos de bajos salarios y otras medidas.

Proteger a las empresas estadounidenses de la competencia con barreras a la importación, o bloquear sus inversiones extranjeras con amenazas u otras intervenciones, las volverán menos competitivas y harán que los estadounidenses en general estén peor.

Una política comercial que verdaderamente dé prioridad a Estados Unidos “America First” combinaría ayuda para las víctimas de la disrupción con esfuerzos para promover, no restringir, la competencia internacional y mejorar la competitividad de Estados Unidos. Resulta que existe un excelente plan para esto: el TPP antes mencionado, que incluía a México y Canadá y que, entre otras cosas, habría fortalecido las normas laborales y ambientales. Pero los Demócratas en el Congreso rechazaron este plan tan difícilmente logrado, y Trump lo declaró muerto al asumir la presidencia.

Sin embargo, la mejor esperanza para la próxima renegociación del TLCAN es que algunas de esas ideas del TPP puedan ser retomadas y revividas. Esto podría no estar descartado: el presidente no es conocido por ser consistente, y sus opiniones sobre la economía podrían ser lo suficientemente dispersas como para absorber estas ideas pro-comercio, incluso si se atribuye el crédito de haber retirado a Estados Unidos del TPP.

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Un enfoque diferente sería promover algunos de los cambios propuestos por críticos como AFL-CIO, la Federación Estadounidense de Organizaciones Industriales: desmantelar el sistema para resolver disputas entre inversionistas y gobiernos, por ejemplo, o endurecer las normas de origen (para hacer más difícil que las empresas vendan productos fabricados con componentes procedentes de fuera del TLCAN). Medidas de este tipo son imprudentes, porque buscan inhibir en lugar de promover la competencia, pero aplicadas con moderación, no necesitarían destruir el acuerdo.

Más medidas de fuerza, como el impuesto fronterizo mencionado por Trump, podrían hacer justamente eso. Debido a que el TLCAN ha creado un mercado tan integrado, nuevas barreras al comercio podrían ser enormemente perjudiciales para los consumidores, los productores y los trabajadores.

Por lo tanto, señor Presidente, siéntete libre de seguir jactándote de ser un negociador duro y de hacer retoques al TLCAN a los que califica de cambios radicales. Y cuide mejor a los trabajadores afectados por el acuerdo. Pero no se equivoque: el TLCAN funciona. Así que no hay que arruinar una cosa buena.

Con información de El Financiero.