¿Cómo crear un libro? En este artículo quiero compartirte algunos consejos que quizá puedan ayudarte a enfrentar las dudas que puedas tener.

Lo primero que suele ocurrir es justamente cuando estás escribiendo: nada de lo que haces te gusta o se siente forzado. ¿Qué puedes hacer? En primera instancia: no te desesperes. Si has escrito mucho y nada te está gustando, mi consejo es que te apartes por un momento de ese escrito.

Distráete con otras actividades que despejen tu mente y, pasado un día o dos, vuelve a leer tu texto con calma. Esto suele darte una nueva perspectiva en tu lectura y a veces resulta que tu texto no estaba tan forzado como lo creías en un principio. Si el escrito realmente está forzado, tu mente despejada podrá pensar en otro escenario o acción que te permitirá regresar a tu escritura de forma más fluida.

Hay que seguir escribiendo, sin duda. Nunca se recomienda abandonar cuando ya has empezado a dar el primer paso, pero permítete despejarte para no agotar a tu cerebro ni a tu creatividad por querer terminar todo en muy poco tiempo.

Hay una situación muy difícil que puede vivir un autor y es que su historia se parezca mucho a un libro o película que se ha publicado o estrenado recientemente. Es muy probable que esta idea que tenías trabajando desde hace mucho tiempo sea tachada como mala o criticada por “copiarte”.

Esta es una de las peores situaciones que puede vivir un escritor, pero en la literatura ya se han tratado tantos temas y son tan variados que es muy difícil encontrar algo único. Si realmente la trama que estás haciendo es exacta a lo que ya alguien publicó, lamento decir que sí es necesario hacerle cambios. No estoy de acuerdo en abandonarla del todo, ya que si así fuera, nadie más podría escribir sobre dragones, por ejemplo, porque ya muchos lo han hecho. Cada autor tiene algún elemento nuevo que le da ese toque de originalidad a una trama. Piensa en otra forma de tratar tu historia y, cuando encuentres ese elemento característico tuyo, podrás continuar sin problemas. Eso sí, si decides no cambiarlo en lo absoluto, prepárate a escuchar comentarios que te tachen de plagio.

¿Qué pasa cuando tienes toda la idea de tu libro, lo tienes todo planeado, pero no tienes idea de por dónde comenzar? Estar en esta situación es horrible. Lo que te recomiendo es que, si por más que lo piensas no puedes escribir desde tu primer capítulo, pero ya tienes todo tu plan de la trama, personajes, las acciones que vivirán y sus conflictos, piensa entonces en cuál de todos esos conflictos o acciones te interesaste más mientras planeabas el libro. Piensa en eso que te llame más la atención y empieza a describirlo, haz que tus personajes cobren vida y una vez terminada la escena podrás continuar desde ahí.

Una vez que iniciaste podrás pensar: ¿cómo llegaron a esta situación que acaban de vivir? Y comenzarás entonces a escribir el inicio del libro. Ten mucho cuidado con la continuidad  cuando escribas capítulos revueltos o empieces en escenas que no sean el inicio del libro. Es recomendable tener en una hoja aparte los nombres de los personajes y las acciones que harán. Si hay personajes que mueren durante tu trama es muy importante cuidar la continuidad y no tenerlos muertos en un episodio, que revivan al siguiente y nuevamente que mueran al tercer capítulo. Créelo, ha pasado.

En cuanto al tiempo que debes dedicar a escribir, ningún autor se maneja igual. Hay quienes dirán que es recomendable escribir todos los días, porque así avanzan poco a poco cada día y terminan su obra en relativamente poco tiempo. Habrá otros autores que se dediquen ciertas fechas a escribir por completo y terminar su obra en tres o cuatro días dedicados exclusivamente a escribir. Cada autor tiene su método. Solo debes buscar el ritmo que mejor se te acomode y habrás terminado tu obra muy pronto.

Si tienes muchos problemas con las descripciones, mi sugerencia es que te recuestes un momento y visualices tu escena. ¿Tu personaje trae algún arma? ¿Tiene el cabello largo, corto? ¿Se está moviendo por el lugar o está observando algún objeto en particular? Es importante mezclar tus descripciones con las acciones que se estén dando en ese momento, así permites que tu novela tenga fluidez y no pararás la acción de golpe, ya que eso distrae mucho a los lectores y no a todos les agrada salir tan abruptamente de la acción.

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Los personajes. Si no tienes dificultad en imaginar la personalidad de tus personajes, pero describirlos físicamente es difícil para ti, puedes tomar uno de estos consejos:

  1. ¿Los puedes imaginar? Es decir, ¿en tu cabeza ves a ese muchacho de cabello rubio, moreno, ojos verdes o dorados? ¿Es un personaje gordo, delgado o atlético? ¿Se parece a algún actor, incluso? ¿La nariz es respingada, chata o ganchuda? Sin darte cuenta ya comenzamos a describir al personaje. Ten sus rasgos tal cual en una hoja: color de piel, ojos, cabello, estatura, edad, etc. Y cuando llegue el momento de que tu personaje aparezca en escena, ve mezclando estos rasgos en las descripciones. Eso nos permite imaginar cómo se ve. Si tienen rasgos únicos asegúrate de incluirlo. Quién sabe, ¿quizá tu personaje tiene orejas de animal?
  2. Si no puedes imaginarlos, otra técnica es buscar actores o actrices de la vida real. Con los rasgos de personalidad de tu personaje en mente busca fotografías de actores. Llegará un momento en el que verás a un actor y, visualmente, te parecerá acorde a las características de personalidad que creaste. Puedes hacer un dibujo de dicho actor y de ahí ir tomando los rasgos que tendrá, ya que ahora puedes imaginar cómo es visualmente tu personaje.

Si ya terminaste tu escrito y lo registraste, probablemente estés esperando respuesta de una editorial o imprenta. ¿Cuánto tiempo hay que esperar por una respuesta? ¿Es válido presionar a la editorial o imprenta para que te atiendan?

Esto varía mucho, dependiendo de la editorial o imprenta a la que te dirijas. Lo que recomiendo es que hagas seguimientos. No llames a diario, porque a veces eso puede irritar al editor y terminarán por ignorar tu obra. Sí, suele suceder. Hay otras editoriales que pueden demorar incluso un año o más en dar respuesta debido a su carga de trabajo. Lo ideal sería que al menos una vez por semana llames por teléfono o mandes un correo electrónico explicando que enviaste tu material a imprenta o a dictaminar y que estás contactándolos para dar un seguimiento y pedir avances. De esta forma te tendrán presente y, con suerte, en una de tus llamadas de seguimiento te tengan una respuesta afirmativa, o bien, te confirmen que no te contratarán. Al menos así podrás ir a buscar más opciones sin tener el pendiente de si dicha editorial o imprenta te buscará después.

No puedo abarcar todo el proceso de crear un libro en un solo artículo, pero estos puntos son clave tanto en la creación como en la publicación de tu obra. Sigue intentando, escucha críticas y consejos que te den otros escritores, sobre todo si tienen más experiencia que tú. Busca mejorar, seguir creciendo y prepara con mucho cariño tu texto. Y sobre todo, ¡mucha suerte!

Con información de DiarioCultura.mx