¿Cogobierno?



“El que vota por el malo para que no gane el peor, le da su apoyo al malo… y lo respalda”.  Hasta hace muy pocos días así lo sostenía Fernando Elizondo Barragán. Nunca dijo por su nombre quién era el “malo” y quién era el “peor”, pero no es difícil deducirlo.  Él se sabía el mejor.

Hoy habría que preguntarle a Elizondo con quién firmó la denominada “Alianza por la Grandeza de Nuevo León”. ¿Con el “malo” o con el “peor”?

El pasado 13 de mayo, Fernando Elizondo escribió en su cuenta de Twitter: “No tengo la certeza de que el #Bronco haga un buen gobierno. Por eso no declino por él”. ¿Qué lo hizo cambiar de opinión?

Yo mismo se lo pregunté en entrevista en ABC Noticias. Y fue categórico: “No voy a declinar”. La verdad le creí. “Es un movimiento que ha ido creciendo”, me dijo Elizondo entusiasmado. En una elección reñida como la que se avecina, los votos de los partidos de menor representación podrían ser muy útiles para cualquiera de los “punteros”, siempre y cuando los que iban a votar por “X” ahora voten por “Y”.

Fernando Elizondo se siente con fuerza para determinar el resultado de la próxima elección.  Su argumento ahora es que se está “asegurando  un proyecto de gobierno por el que hemos luchado y del que seremos parte”.

Conozco a Jaime Rodríguez Calderón y a Fernando Elizondo Barragán. He seguido de cerca la trayectoria de ambos en el servicio público.  Considero que son el agua y el aceite.  En caso de que el “Bronco” gane las elecciones, independientemente de las implicaciones legales de ese cogobierno que pretenden conformar, Elizondo no aguantará mucho tiempo y el compromiso firmado el pasado jueves quedará en una carta de buenos deseos.

 

Por Gregorio Martínez