Gregorio Martinez

¿Cogobierno?

“El que vota por el malo para que no gane el peor, le da su apoyo al malo… y lo respalda”.  Hasta hace muy pocos días así lo sostenía Fernando Elizondo Barragán. Nunca dijo por su nombre quién era el “malo” y quién era el “peor”, pero no es difícil deducirlo.  Él se sabía el mejor.

Hoy habría que preguntarle a Elizondo con quién firmó la denominada “Alianza por la Grandeza de Nuevo León”. ¿Con el “malo” o con el “peor”?

El pasado 13 de mayo, Fernando Elizondo escribió en su cuenta de Twitter: “No tengo la certeza de que el #Bronco haga un buen gobierno. Por eso no declino por él”. ¿Qué lo hizo cambiar de opinión?

Yo mismo se lo pregunté en entrevista en ABC Noticias. Y fue categórico: “No voy a declinar”. La verdad le creí. “Es un movimiento que ha ido creciendo”, me dijo Elizondo entusiasmado. En una elección reñida como la que se avecina, los votos de los partidos de menor representación podrían ser muy útiles para cualquiera de los “punteros”, siempre y cuando los que iban a votar por “X” ahora voten por “Y”.

Fernando Elizondo se siente con fuerza para determinar el resultado de la próxima elección.  Su argumento ahora es que se está “asegurando  un proyecto de gobierno por el que hemos luchado y del que seremos parte”.

Conozco a Jaime Rodríguez Calderón y a Fernando Elizondo Barragán. He seguido de cerca la trayectoria de ambos en el servicio público.  Considero que son el agua y el aceite.  En caso de que el “Bronco” gane las elecciones, independientemente de las implicaciones legales de ese cogobierno que pretenden conformar, Elizondo no aguantará mucho tiempo y el compromiso firmado el pasado jueves quedará en una carta de buenos deseos.

 

Por Gregorio Martínez

Madres adolescentes

Cientos de miles de jóvenes mexicanas no vivieron el 10 de mayo de la mejor manera. Pasaron su día desamparadas, con la incertidumbre de no saber qué les espera en el futuro inmediato.

Las estadísticas en México del Inegi señalan que en 2013 un total de 467 mil mujeres menores de 20 años tuvieron un bebé, esto es, casi uno de cada cinco nacimientos. Lo más preocupante es que esta cifra incluye cerca de 11 mil niñas de 10 a 14 años de edad.

Esto coincide con los parámetros de la OCDE. México lidera el índice de embarazos en adolescentes, de 12 a 19 años de edad. Al día se registran mil 252 partos, cuyas madres se encuentran en esa edad. Esta cifra representa que en uno de cada cinco alumbramientos está implicada una joven.

Esta situación obliga a las jóvenes a abandonar sus estudios. El 80% de las madres adolescentes deserta de la academia y sólo el 7% tiene ingresos económicos para mantener a su familia.

Nuevo León figura en los estados con mayor número de embarazos en adolescentes.

Es importante dar celeridad a la estrategia nacional de prevención del embarazo en adolescentes, anunciada a principios de año por el Gobierno Federal.

Sin embargo, más allá de políticas públicas, la prevención debe iniciar en casa, advirtiendo a nuestros hijos -hombres y mujeres por igual- acerca de los riesgos, y mostrándoles las oportunidades que tienen para que no trunquen sus planes de vida con un embarazo no deseado.

 

Por Gregorio Martinez.

Jalisco Rojo

La ciudad de Guadalajara, su zona metropolitana, así como otros municipios de Jalisco y sus estados vecinos, registraron el pasado viernes una de las jornadas más violentas de su historia.

A diferencia de otros golpes que ha asestado el Gobierno Federal contra cabecillas del crimen organizado, esta vez la operación no fue quirúrgica.

“Se pusieron en marcha estrategias para el acotamiento operativo, la afectación logística y financiera y la neutralización de blancos prioritarios del grupo delictivo que opera en esa entidad”, declaraba el viernes por la noche el comisionado nacional de Seguridad, Monte Alejandro Rubido.

Lo que no dijo el funcionario federal es que el operativo para capturar a los líderes del cártel Jalisco Nueva Generación no tuvo los resultados deseados.

Este grupo delictivo midió fuerzas con el Gobierno Federal, robó e incendió decenas de vehículos, prendió fuego a gasolineras y bancos, realizó 39 bloqueos, desató enfrentamientos y hasta derribó un helicóptero del Ejército Mexicano.

Los criminales sembraron el terror en la ciudad. Gran parte de la población sabía de su existencia, pero para muchos esta reacción fue sorpresiva.

La relativa tranquilidad que Jalisco había tenido en años puede interrumpirse, coinciden algunos expertos. Lo atribuyen a que “el grupo delictivo que opera en esa entidad”, como lo refirió Rubido, se ha fortalecido, mientras que grupos rivales se han debilitado. Las acciones contundentes del Gobierno, que ha capturado a 93 de los 122 objetivos prioritarios, y la época electoral, en la que los delincuentes pretenden consolidar su red de complicidades políticas, también son factores que podrían derivar en una escalada de violencia en aquella región de nuestro país.

 

Por Gregorio Martínez. 

Planeta Vivo

Catastrófico. Así podríamos calificar lo acontecido en Nepal. Un terremoto devastador. Conforme avanzan las horas se acerca a 4 mil el número de víctimas. Los sobrevivientes se enfrentan a la contingencia. Hospitales públicos y privados están a su máxima capacidad y los pacientes son atendidos al aire libre.

El patrimonio histórico está destruido. La Torre Dharahara y el legendario templo Maju Deval quedaron reducidos a escombros.

El terremoto también provocó muerte y destrucción en algunas zonas de la India, China y Bangladesh.

Las avalanchas en el Monte Everest, que también ocasionó que al menos una veintena de alpinistas perdieran la vida, se suman a los tristes acontecimientos de las últimas horas.

El terremoto en Nepal ocurre a unos cuantos días de que el volcán Calbuco despertara en Chile tras más de cuatro décadas de inactividad.

Todo esto nos lleva a reflexionar en que habitamos un planeta vivo.

Desde que el científico alemán Alfred L. Wegener desarrolló la teoría de la tectónica de placas, todos los científicos asumen que los movimientos de las placas producidos por la energía interna de la Tierra son los desencadenantes de la formación del relieve terrestre y, por lo tanto, de la actividad sísmica y volcánica.

El poder de las fuerzas de la Naturaleza es abrumador e imparable.

Conocer y comprender los fenómenos naturales nos permitirá desprendernos del temor asociado a lo desconocido y saber más sobre el funcionamiento de nuestro planeta, un planeta vivo que está en continua actividad.

 

Por Gregorio Martínez.